Estoy embarazada y tengo granos: cómo tratar el acné durante el embarazo

Trucos para combatir los granitos en el embarazo

María Fernández

Por qué aparece acné durante el embarazo

El embarazo produce (obviamente) muchos cambios en el cuerpo de una mujer. Normalmente no se tiene en cuenta que el acné puede aparecer durante el periodo de gestación, sin embargo, es mucho más habitual de lo que se podría pensar en un primer momento.

Los cambios hormonales por los que pasa una mujer embarazada pueden afectar al equilibrio de la piel haciendo, por ejemplo, que se vuelva más grasa o que comiencen a aparecer algunos granos. Habitualmente, a medida que el embarazo avanza, y sobre todo tras el parto, los niveles suelen volver a la normalidad y el acné deja de existir. Lo más habitual es que el acné afecte a la zona del rostro, pero también puede aparecer por los hombros, espalda o pecho. El acné en adultos es más común de lo que podría pensarse. Las mujeres embarazadas que solían sufrir de acné premenstrual o que lo padecieron durante la adolescencia, suelen ser más proclives a que les salgan granitos durante el embarazo.

Cómo tratar el acné durante el embarazo

Los consejos para evitar que los granos aparezcan son los mismos para una mujer embarazada que para cualquier adulto, si bien se debe prestar especial atención durante el embarazo. Por ejemplo, es recomendable lavarse bien la cara cada mañana y noche para eliminar todas las impurezas del rostro. Nunca jamás te acuestes sin haberte desmaquillado correctamente y aplicado tus cremas hidratantes. El mejor maquillaje para las caras con tendencia al acné son aquellos que no contienen un exceso de químicos y no son grasos. Si bebes mucha agua y llevas una alimentación equilibrada ayudarás a mantener tu piel y salud general en perfecto estado.

Siempre te recomendamos que acudas a un dermatólogo para que, teniendo en cuenta tu caso, pueda ofrecerte un diagnóstico profesional y un tratamiento ajustado a tus necesidades. Sin embargo, en tu caso es aún más importante que sigas el consejo de tu médico ya que tu salud puede afectar a la del niño que llevas dentro. No te arriesgues a tomar cierto tipo de medicina o tratamiento que pueda tener efectos secundarios para tu embarazo. Consulta siempre antes a un médico.