Verdades y mentiras sobre los piercings

¿Me puedo quedar estéril con un piercing en el ombligo?

Sonia Murillo

Verdades y mentiras sobre los piercings

Los piercings, al igual que los tatuajes, están rodeados de falsos mitos y verdades a medias. Por eso, nos hemos propuesto recopilar las verdades y mentiras sobre los piercings para o bien desmentirlos o confirmarlos para que puedas hacértelos con conocimiento (real) de causa.

Verdades y mentiras sobre los piercings

+ No se puede donar sangre. FALSO. Al igual que sucede con los tatuajes, no puedes hacerlo inmediatamente después de habértelo hecho pero si esperas un año, cuando el piercing esté perfectamente cicatrizado, puedes ser donante sin problemas.

+ Se puede infectar. VERDADERO. Y además puede hacerlo también aunque esté cicatrizado, así que procura tener una correcta higiene en esa zona del cuerpo, lava tus perforaciones con jabón neutro y desinfecta los pendientes con alcohol de vez en cuando.

+ Un imán podría arrancártelo. FALSO. El acero quirúrgico, la plata o el oro no se ven atraídos por imanes de ningún tipo. Sin embargo, sí que puedes enganchártelo con la ropa, el pelo y otras cosas externas, así que ten cuidado. Si vas a la peluquería, por ejemplo, quítate los que lleves en las orejas.

+ Puedes coger una enfermedad al hacértelo. VERDADERO. Por eso es importantísimo que escojas un estudio de total confianza y que te asegures de que utilizan material estéril. El profesional que te lo haga debe extraer el instrumental de bolsas individuales selladas.

+ No puedes comer alimentos sólidos con un piercing en la lengua. FALSO. No es recomendable hacerlo inmediatamente después de la perforación, pero unos días después podrás comer con normalidad.

+ Puedes perder el sentido del gusto con un piercing en la lengua. VERDAD. Puedes perder si no te hacen la perforación como es debido y aunque te la hagan de forma correcta, puede afectar a las papilas gustativas de alrededor de la perforación.

+ El agujero dejará marca para siempre. FALSO. Ni siquiera las dilataciones son para siempre, si no son demasiado grandes. En la actualidad existen productos que ayudan a cerrar cicatrices como las que dejan los piercings.

+ El metal puede darte alergia. VERDADERO. Es una de las cosas más comunes que te pueden pasar al hacerte un piercing, que el propio metal te de alergia. Asegúrate de que el primero que te pongas sea de acero quirúrgico ya que es menos probable que te produzca una reacción.

+ Un piercing en el pezón te puede provocar un coma. FALSO. Las cosas que se leen en Internet... no, hacerte un piercing en un pezón, por muy mal que te lo hagan, no te puede causar un coma inmediato. Lo que sí pasa es que si se infecta, pueda salir un poco de líquido.

+ Los piercings genitales favorecen las ETS. VERDADERO. Cuiadado con esto. Con piercings en zonas tan sensibles es mejor extremar las precauciones y las medidas de higiene porque tienes más posibilidades de contraer una enfermedad de transmisión sexual.

+ Con un piercing en el ombligo, puedes quedarte estéril. FALSO. Es prácticamente imposible, a no ser que des con un carnicero. Eso sí, esta zona es muy propensa a infecciones, así que cuídalo bien.

+ Los agujeros pueden cerrarse. VERDADERO. Si estás mucho tiempo sin ponerte un pendiente, el agujero puede cerrarse. Si quieres volver a abrilo en algún momento, mejor recurre a un profesional.