Cómo aplicar el zumo de limón para blanquear las uñas amarillas

Beatriz Iznaola

Pintarse las uñas es una de las acciones que más repiten las mujeres a lo largo de su vida, sobre todo en la adolescencia y en la etapa adulta. Sin ser conscientes de ellos, en muchas ocasiones, no dejamos descansar a nuestras uñas. Esto hace referencia al tiempo que hemos de dejar entre pintada y pintada. Dicho de otra manera: no podemos pintarnos las uñas todos los días del año. Cuando nos quitamos un esmalte, debemos dejar unos días hasta volverlas a pintar, para que respiren y se saneen. Si no transcurre este espacio de tiempo entonces se volverán algo amarillentas y no es ni sano, ni estético.  Si sucede esto podemos utilizar zumo de limón para volver a blanquearlas.

Zumo de limón para las uñas amarillas y otros remedios

Además de abusar de los esmaltes hay más razones por las que nuestras uñas pueden volverse amarillentas. Fumar a diario o realizar actividades arriesgadas durante el día son algunas razones más por las que puede darse este fenómeno. Para conseguir que vuelvan a ser blancas el zumo de limón es ideal. Lo mejor es que exprimas un limón pequeño, añádele agua y haz la mezca en un recipiente grande y profundo donde puedas meter las uñas al completo. Déjalas dentro unos minutos y después sécalas con papel suavemente. Repite la acción dos o tres veces a la semana durante un mes aproximadamente. 

Podemos limpiar nuestras uñas de otra forma, utilizando también limón. Corta una rodaja de limón y divídila en cuatro partes, coge uno de los trozos y frótalo por tus uñas, una a una. Debes hacerlo de forma suave, pero firme. Es buena idea pasar el limón también por tus dedos. Aprovecha la pulpa, tiene muchos nutrientes y favorecerá la limpieza de igual maneera. Déjalo durante unos minutos y después enjuágate con agua. Por último, sécate con cuidado y con suavidad.