Dietas extremas, los métodos más peligrosos para adelgazar

Teresa Guerra

Dietas extremas 

El deseo de perder peso es una preocupación muy habitual entre mujeres de cualquier edad y circunstancia, pero cuando este objetivo se convierte en una obsesión y pasamos de buscar una alimentación sana a buscar bajar kilos a cualquier precio empiezan los problemas. Cuando comenzamos una dieta extrema debemos tener especial cuidado ya que estamos poniendo en riesgo nuestra salud.

Al igual que ocurre con las dietas rápidas, que nos permiten bajar peso de firma visible en pocos días o semanas, las dietas extremas se caracterizan por ser muy rigurosas, eliminando de la alimentación muchas comidas con nutrientes que son necesarios, provocando desequilibrios y favoreciendo que aparezca el temido “efecto rebote”.

Los riesgos de las dietas extremas para adelgazar

Una dieta drástica puede provocar numerosos problemas en nuestro metabolismo que producen problemas a largo plazo, aquí te indicamos algunas de las dietas más peligrosas que debes evitar si lo que quieres es perder peso con salud:

- Dieta de la limonada: La han seguido algunas famosas como Beyoncé, consiste en una dieta líquida en la que durante una semana sólo se puede tomar una bebida compuesta por agua, limón, chile y jengibre, para desintoxicar el cuerpo.

- Dieta de la cerveza: Esta dieta se basa en que, según la ley de la termodinámica, para calentar un líquido ingerido el cuerpo necesita gastar energía en forma de calorías, y por tanto se adelgaza. Sin embargo no se tiene en cuenta que las calorías que aporta la cerveza son mucho mayores que las que se emplean en quemarla.

- Dieta Atkins: Una de las dietas más conocidas, esta dieta se caracteriza por el desequilibrio de nutrientes, siendo el aporte de grasas y azúcares muy inferior al recomendado. Esto provoca un desequilibrio en nuestro cuerpo, que si bien ha resultado útil caso de personas con obesidad o diabetes, puede provocar problemas a personas con sanas, además de llevar al “efecto rebote”

- Dieta del Sungazing: El nombre de esta dieta significa “contemplar el sol” y consiste en que al exponernos al sol durante largos periodos aumulamos elergía, una premisa completamente falsa ya que el cuerpo humano carece de la clorofila necesaria para sintetizar energía solar.