Dieta detox para limpiar el sistema digestivo

Marta Valle

Dieta detox para limpiar el sistema digestivo

Determinados expertos en nutrición recomiendan que, al menos una vez al año, llevemos a cabo una rutina alimentaria depurativa con el objetivo de limpiar efectivamente los diferentes órganos que conforman el sistema digestivo de todas aquellas toxinas de las que no puede liberarse de una forma natural. Aunque lo recomendable, en aras de una rutina saludable a la par que equilibrada, resulta en el mantenimiento de una dieta constante que sea rica en frutas y verduras, existen una serie de consejos específicos si lo que deseas es desintoxicar tu organismo.

Estrategia para depurar adecuadamente el sistema digestivo

Aunque existen varias estrategias alimenticias detox que pueden llevarse a cabo para cumplir con el objetivo de depurar el sistema digestivo, lo cierto es que basar el régimen en el consumo de alimentos fáciles de digerir y que no obstruyan el tracto digestivo va a resultar un posicionamiento eficiente en dicho escenario. De esta forma se van a eliminar no sólo las toxinas sino también todas aquellas grasas que quedan acumuladas, especialmente, en el hígado y que impiden que éste funcione correctamente.

La concepción del menú en esta dieta sería de la siguiente forma: en el desayuno una infusión de hierbas depurativas que puede incluir jengibre, lino, anís, regaliz y/o cola de caballo y un zumo de pomelo o de naranja; en la media mañana una ensalada de frutas que nos sacie lo suficiente y algún fruto seco como nueces o almendras; en la comida verduras al gusto preparadas al vapor y una macedonia de frutas; en la merienda volvemos a tomar frutas varias y frutos secos; en la cena ensalada mixta de vegetales, manzanas asadas o compota de frutas sin azúcar.

Hay que tener en cuenta que durante el tiempo que llevemos a cabo este régimen detox para limpiar el sistema digestivo -resulta recomendable no alargarla más allá de los cinco días- hay que evitar alimentos como el vinagre, la sal, las legumbres, los lácteos, los cereales, el pan, los lácteos, el alcohol, el tabaco, el pescado, la carne, las bebidas a base de agua carbonatada y los huevos. En caso de dudas de aplicación, recomendamos la consulta con un profesional de la nutrición.