Dieta detox del limón: ¿la nueva dieta milagro?

Marta Valle

Dieta detox del limón

La dieta desintoxicante del limón se está convirtiendo en todo un furor en las redes gracias a la promoción que muchos famosos le están dando. Como muchas rutinas de este tipo, promete hacernos perder una gran cantidad de peso en un periodo de tiempo reducido. De hecho, algunas de sus practicantes aseguran haber perdido hasta 9 kilos en dos semanas, algo que ya de por sí nos puede parecer sospechoso a priori. Esta rutina alimentaria, por llamarla de alguna forma, pivota en torno a la sustitución de todas y cada una de las comidas que realizamos a lo largo del día por una limonada durante una semana, pudiendo introducir en una segunda semana otro tipo de alimentos.

Peligros de la dieta desintoxicante del limón

Para preparar la dichosa limonada, hemos de mezclar medio litro de agua con el zumo de medio limón, añadir dos cucharadas de jarabe de arce -o un palo de canela, si no disponemos de este sustitutivo del azúcar- y, finalmente, una pizca de pimienta de cayena. La recomendación básica pasa por tomar entre seis y ocho veces al día esta bebida durante siete días seguidos sin ingerir ningún otro tipo de alimento. Aparte de la obvia escasez de multitud de nutrientes que necesita nuestro cuerpo para soportar el ritmo de vida que nos imponemos a diario, cualquiera que esté mínimamente versada en estas lides, podrá adivinar el potente efecto rebote que dispondrá este régimen una vez volvamos a una alimentación normal.

Durante la segunda semana ya podemos ir introduciendo alimentos en las diferentes comidas del día sin perder de vista la ingesta de la modesta limonada. En el desayuno podemos tomar una ensalada de frutas con fresas, frambuesas, manzana, pera, arándanos, cerezas y moras junto a un yogur descremado. Para la media mañana introducimos un puñado de almendras junto a pipas de girasol -o de calabaza-  y un plátano. La comida principal del día se centra en una sopa de verduras realizada a base de rábanos, guisantes, cebolla, zanahoria, apio e hinojo.

En la merienda volvemos a las verduras, esta vez con pepino, rábanos y apio. La cena es la primera comida del día que nos permite acceder a una ración importante de proteínas mediante un pescado a la plancha acompañado, claro, de un poco de limón. Las deficiencias nutricionales que presenta un régimen de este tipo son obvias. Si deseas una dieta más depurativa, con la que puedas adelgazar de una forma sana y equilibrada, no olvides consultar con un profesional de la nutrición.