Horóscopo femenino: virtudes y defectos de la mujer Tauro

Así son las mujeres Tauro...

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Para llegar a conocernos mejor debemos dirigir una mirada hacia el interior. El signo del zodiaco determina en parte nuestra forma de ser, de comportarnos y nuestra personalidad. La mujer Tauro, que simboliza la perseverancia, tiene una personalidad muy interesante. Descubre en nuestro horóscopo femenino las virtudes y defectos de la mujer Tauro.

Virtudes de la mujer Tauro

Pragmatismo y perseverancia son dos de las características que definen la personalidad de la mujer Tauro. En efecto, es una mujer con una gran capacidad de esfuerzo, luchadora y siempre llega hasta el final. Es también constante y meticulosa porque lo que todo lo que hace, lo hace bien.

Esta mujer Tauro no se aleja de la realidad ni por un momento. Pragmática como pocos signos del zodiaco, las cosas las hace con una finalidad y no ceja en su empeño hasta conseguirlas. Es por eso que suele resultar una mujer triunfadora en el plano profesional. En lo personal se rige por los mismos valores de esfuerzo y dedicación, pero no siempre obtiene resultados positivos.

La tranquilidad y la estabilidad son una constante en esta mujer de apariencia segura y sosegada. Con unos valores muy sólidos que mantiene durante toda su vida, la mujer Tauro es el mejor ejemplo de lealtad en cualquier tipo de relación. Una lealtad que implica reciprocidad.

Defectos de la mujer Tauro

Cuando la perseverancia se convierte en tozudez y cuando la defensa de los valores se convierte en obstinación, la mujer Tauro puede mostrar otra cara totalmente distinta. La de una mujer intolerante incapaz de escuchar a los demás. Es incapaz de cambiar de opinión por mucho que en su fuero interno sepa que no tiene razón. En estos casos, su terquedad suele ir acompañada de prepotencia y arrogancia.

Otro de los defectos más evidentes de la mujer Tauro es su carácter desagradable, capaz de montar un gran escándalo cuando las cosas no van bien. Por otra parte, esa lealtad que se considera virtud, cuando no se le devuelve, la convierte en una mujer rencorosa incapaz de perdonar los errores ajenos.