Dolor de cabeza a causa de problemas cervicales: causas y remedios

Marta Valle

Las jaquecas de origen cervical son aquellas que están motivadas a partir de alteraciones que se dan en los músculos, las articulaciones, los tejidos nerviosos o los discos intervertebrales que se hallan en la zona del cuello. El dolor no tiene por qué presentarse de forma aislada, sino que también puede llegar acompañado de sintomatología paralela tal como vértigo, mareos, vómitos, náuseas y taponamiento de los oídos. Dependiendo del caso concreto, el dolor de cabeza puede permanecer en un segundo plano, teniendo otros síntomas un mayor protagonismo.

Causas del dolor de cabeza de origen cervical

Los nervios que salen de la zona cervical y van hacia la cabeza pueden irritarse o inflamarse y generar dolores en las áreas hacia las que se dirigen. Las causas que pueden hallarse detrás de las inflamaciones de nervios e, indirectamente, de las cefaleas son traumas como latigazos cervicales, una postura inadecuada que genere tensión muscular en las áreas mentadas, un exceso de estrés que origine rigidez en las articulaciones cervicales o hipermovilidad que afecte a la estabilidad del cuello.

El origen de esta clase de anomalía en las cervicales que, a su vez, provoca jaquecas puede deberse también a problemáticas relacionadas con la columna vertebral. Enfermedades como la escoliosis que, en esencia, tienden a modificar la curvatura natural de esta zona pueden, además, generar tensión en los músculos circundantes y referirla a la cabeza provocando fuertes dolores de cabeza. Dada la elevada sensibilidad de la columna vertebral, para esta casuística se necesita la intervención de un especialista en la materia de forma que podamos hallar un tratamiento adecuado.

Dado el origen muscular de este tipo de dolencias, una de las formas más pertinentes de tratarlas va a pasar por una visita al fisioterapeuta. El objetivo de un tratamiento de este tipo va a centrarse en intentar corregir las anomalías en las articulaciones, los nervios y los músculos de la zona cervical, además de contrarrestar los efectos que pueden empeorar los episodios de jaqueca como la mala higiene postural o una contractura.