Migrañas, un dolor de cabeza más habitual en las mujeres

Marta Valle

Según investigaciones recientes, tanto en Europa como en América el número de mujeres que sufren una anomalía tan molesta como la migraña prácticamente triplica a la cantidad de hombres que padecen dicha enfermedad. Por lo visto, el cerebro de las pacientes de esta enfermedad presenta un importante agrandamiento en dos áreas muy concretas que no se detecta ni en personas que se encuentran sanas ni en hombres con migrañas. Hay que tener en cuenta, por otra parte, todo tipo de factores externos que pueden influir en el desarrollo de esta dolencia: tensión, exceso de trabajo, inestabilidad económica o nerviosismo. Factores, por otra parte, que resultan inherentes al constructo social actual.

Los tiempos de crisis aumentan las posibilidades de padecer migraña

La migraña es una dolencia tan severa que es susceptible de limitar la realización de nuestras tareas cotidianas y puede ser un factor clave a la hora de solicitar una baja temporal en el trabajo. Aunque los expertos aún no han dado con la clave exacta que posibilita la generación de la patología, a día de hoy sí puede afirmarse que dispone un carácter genético y que, aunque su cura aún no es una posibilidad real, existen métodos efectivos para prevenir su aparición y controlar sus síntomas.

El cerebro de la mujer parece responder con una mayor sensación de alarma ante cualquier factor que pueda desencadenar un ataque de migraña, factor éste que podría otorgarnos una clave para entender porque el dolor se manifiesta de una forma más patente en nosotras que en los hombres. Sin embargo, y aunque resulta importante saber detectar las señales que anticipan el padecimiento de una migraña, no tenemos por qué asustarnos innecesariamente puesto que alrededor de un 78% de los casos detectados resultan finalmente cefaleas con carácter benigno.

La situación actual, tanto en los países europeos como en algunas naciones americanas, no resulta de mucha ayuda puesto que procura una inestabilidad emocional continua, especialmente en aquellas mujeres que sufren problemas a nivel económico o laboral. Por ello, cuidar nuestro estilo de vida respetando pautas adecuadas de alimentación, sueño y práctica de ejercicio físico puede resultar un tratamiento adecuado para prevenir esta clase de dolores de cabeza.