Soluciones al dolor de cabeza por mantener la mirada fija

Dolor de cabeza por mirada fija

Los dolores de cabeza a causa de tener la mirada fija suelen presentarse, tanto en el entorno laboral como en el doméstico, cuando pasamos muchas horas seguidas utilizando algún tipo de dispositivo electrónico como pueda ser un ordenador, un televisor, un teléfono móvil o una tablet. Al forzar mucho los ojos se produce una manifestación de lo que se conoce como fatiga visual, un síntoma muy habitual derivado de la sociedad moderna como respuesta a un estilo de vida en el que el órgano de la visión lleva a cabo multitud de funciones, que lo pueden llevar a sufrir patologías relacionadas.

Cómo evitar los dolores de cabeza causados por la mirada fija

Pero esta tendencia a forzar la visión a través de la gran cantidad de dispositivos electrónicos a los que tenemos acceso a lo largo del día no se manifiesta únicamente en dolores de cabeza. La fatiga visual, de hecho, puede materializarse a través de dolores de ojos, dificultad para leer, ojos enrojecidos, exceso de lágrimas, visión borrosa o molestia ante la luz. Cuando llevamos mucho tiempo frente a una pantalla, los músculos que forman el ojo ven mermada su capacidad de enfocar. Nuestra reacción automática ante este hecho redunda en forzar la vista, lo que termina provocando tensión en dichos órganos y, en definitiva, dolor de cabeza.

La fatiga visual puede deberse, además, a otras causas de diversa índole: usar una pantalla sucia, desenfocada, inconvenientemente iluminada o de trasladar el punto de enfoque, de forma constante y repetitiva, de la pantalla a una hoja impresa. De esta manera, resulta conveniente llevar a cabo una serie de medidas preventivas de cara a evitar sufrir este síndrome de la vista cansada que, entre otros muchos síntomas, puede devenir en fuertes dolores de cabeza.

Tanto si las utilizamos para nuestro ocio como para el desarrollo de nuestro trabajo, las pantallas de los dispositivos electrónicos deben ser brillantes y nítidas, además de contar con una gran capacidad de contraste. La situación de la pantalla ha de evitar que se produzcan reflejos de otras luces o del sol, tiene que estar convenientemente limpia. El tamaño de letra a emplear tanto para leer como para escribir debe ser lo suficientemente grande para eludir un excesivo esfuerzo de la vista. Resulta recomendable, en última instancia, consultar al oculista para saber si necesitamos utilizar gafas o lentillas y llevar a cabo descansos de unos 10 minutos cada dos horas de permanencia frente a una pantalla.

Marta Valle  •  lunes, 1 de julio de 2013

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información aquí

x