Cómo aliviar los dolores de cabeza causados por la deshidratación

Marta Valle

La deshidratación es una anomalía referida a una ausencia excesiva de fluido corporal lo que, a menudo, ocurre debido una pérdida de agua en una proporción mayor a la que se ha consumido. Sin embargo, esta problemática no tiene por qué darse siempre en dichas circunstancias ya que la ausencia de electrolitos en el organismo también puede propiciar esta situación. La deshidratación, dado que el agua representa cerca de un setenta por ciento de nuestra composición corporal, puede generar a su vez una serie de consecuencias negativas sobre nuestro organismo como son los dolores de cabeza.

La deshidratación puede generar dolores de cabeza

Aunque médicamente la razón por la cual un cierto grado de deshidratación corporal puede producir migrañas o jaquecas no está muy clara, sí que existe una teoría respaldada por la mayoría de la comunidad científica. Cuando los niveles de agua de nuestro organismo se ven reducidos de una forma significativa, el cuerpo trata de conservar el fluido restante. Para ello, se activan una serie de mecanismos que disponen una contracción palmaria de los vasos sanguíneos, reduciéndose el flujo tanto de oxígeno como de sangre al cerebro. Dada esta situación, se pueden generar de una forma relativamente sencilla anomalías como los dolores de cabeza.

Una ingesta excesiva de bebidas como el alcohol o como el café, que tienen propiedades diuréticas, puede conllevar, a su vez, un proceso de deshidratación, especialmente si no llevamos cuidado a la hora de reponer el agua pérdida. La práctica de deporte o de actividades excesivamente extenuantes puede causar también este proceso, potenciando la aparición de fuertes cefaleas. Estas situaciones son fácilmente reversibles siempre y cuando nos preocupemos de hidratarnos de una forma adecuada, consumiendo agua de forma regular.

Las bebidas deportivas ayudan a reponer no solo el agua pérdida sino también la reducción excesiva de electrolitos. Este tipo de sustancias hay que utilizarlas con moderación y siempre en un contexto en el que estemos realizando una actividad física, puesto que en reposo pueden cargarnos de calorías innecesarias. Si este proceso de deshidratación nos conduce a una jaqueca, podemos paliarla a través de la ingesta de fármacos analgésicos de venta libre.