Dolor de estómago con mareos: cuidado

El tratamiento de estos casos variará de la patología en sí misma

Marta Valle

Dolor de estómago con mareos

El mareo es una sensación a través de la cual tenemos la percepción de que en cualquier momento podemos perder el sentido. La clave de estas anomalías orgánicas suele residir en un flujo insuficiente de sangre al cerebro, cuestión que se materializa en la sensación de potencial desmayo que nos embarga en dichas situaciones. Este síntoma rara vez suele desarrollarse acompañado de dolores de estómago propiamente dichos, aunque sí es habitual que, a pesar de su independencia, se presente conjuntamente a náuseas y vómitos. Dado este cuadro médico, es posible que nuestro cuerpo nos esté avisando de la presencia de una enfermedad importante.

Factores de riesgo en la aparición de dolores de estómago con mareos

Si la presencia de las dos anomalías, tanto el mareo como la relacionada con el propio sistema digestivo, se desarrolla de forma poco habitual o, incluso, ocasional es probable que los propios síntomas apunten a la presencia de algún tipo de indigestión debido al exceso en la ingesta de determinados alimentos o por una mezcla inadecuada de los mismos. Por otro lado, en las épocas en las que nos encontremos especialmente estresadas, porque hayamos sufrido alguna modificación sustancial en nuestras vidas, vamos a ser más susceptibles a disponer un menor número de defensas y, por tanto, más proclives a desarrollar mareos y náuseas.

Hay enfermedades con un carácter más severo y complejo que pueden desatar, con carácter frecuente u ocasional según el caso, la presencia en nuestro organismo tanto de mareos como de dolencias relacionadas con el estómago. Es el caso de las obstrucciones intestinales, la pancreatitis, la enteritis, la úlcera péptica, la apendicitis, el mal agudo de montaña, el cáncer cerebral o la enfermedad de Ménière.

El tratamiento de estos casos variará fundamentalmente dependiendo de la patología en sí misma, pero dado el riesgo que entrañan algunas de las enfermedades descritas es posible que necesitemos supervisión médica durante varios meses para poder encontrar un tratamiento que sea adecuado a nuestra situación. Si, por fortuna, tan solo se debe a un episodio esporádico lo podremos solventar con fármacos de venta libre, infusiones y reposo.