Vértigos causados por el dolor de espalda: origen y tratamiento

Vértigos causados por el dolor de espalda

Si somos incapaces de determinar el origen que tienen los episodios de mareos y vértigos ya sea por tener un estilo de vida saludable a través del ejercicio físico y de la alimentación, por no sufrir elevadas temperaturas o por no padecer ninguna patología específica que pueda conducirnos a dicha sintomatología, es posible que el factor clave resida en nuestra espalda. En concreto la zona cervical puede llegar a ser muy sensible en este aspecto, dado que una contractura en dicha área puede reducir considerablemente el flujo de sangre hacia nuestro cerebro y provocar, en los casos más extremos, incluso pérdidas de conocimiento.

Origen de los vértigos a causa de las cervicalgias

La zona cervical de la espalda está compuesta por un total de siete vértebras. Esta patología se da cuando los músculos que rodean a dichas vértebras comienzan a contracturarse, formando nudos, comprimiendo las raíces nerviosas que se desprenden de la médula y generando lo que médicamente se conoce como cervicalgias. La sintomatología relacionada con vértigos, molestias en el oído, mareos, dolor en la zona de los ojos o zumbidos se genera si la cervicalgia afecta a cualquiera de las dos primeras vértebras (atlas y axis).

Si las consecuencias de estas contracturas tienen, como hemos visto, características nerviosas, resulta aconsejable realizar una visita al especialista de cara a obtener un diagnóstico concreto de nuestra problemática. Sin embargo, podemos poner la atención sobre los factores desencadenantes de la situación que, a la postre, pueden ser el estrés, una mala higiene postural, un descanso insatisfactorio o la utilización de una almohada o un colchón inadecuados. También los excesos en el gimnasio o la realización de ejercicios de musculación de forma incorrecta pueden cargar progresivamente la región y provocar cervicalgias.

De forma casera, podemos utilizar pequeños trucos como los ejercicios de estiramiento o la aplicación de frío en la zona cervical de cara a aliviar los efectos adversos provocados por la inflamación. Mediante el consejo del médico, podemos recurrir a medicamentos tales como analgésicos o antiinflamatorios. Otra vía pasa por la aplicación de técnicas pasivas de fisioterapia como los masajes, que pueden ayudarnos a relajar y fortalecer una región corporal tan sensible como la espalda.

Marta Valle  •  lunes, 15 de julio de 2013

DF Temas

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