Albahaca para un jardín bonito y una cocina saludable

Combate la depresión, el agotamiento y el insomnio, entre otros problemas

Albahaca para un jardín bonito y una cocina saludable

Si eres de las que le gusta tener un verde jardín en casa, debería cultivar la albahaca entre tus plantas porque tienen la triple cualidad de ser hermosa, medicinal y útil en la cocina. Las albahaca se puede cultivar en canteros, pozos y macetas que ornamentan patios y terrazas sin excesivos cuidados adicionales. La albahaca, Ocimum basilicum, tiene dos variedades, blanca y morada, fácilmente distinguibles por el color de sus pequeñas y espigadas flores. Sus hojas son de un verde profundo, de sabor suave y aroma inconfundible.

Las hojas son la parte comestible de esta planta, y aunque se puede encontrar deshidratada en los mercados o recién cortadas en las floristerías, lo ideal es consumirla fresca.

Su cultivo es fácil y rápido, basta colocar unos días en agua algunos de los gajitos frescos, recién cortados mejor, para verles crecer pequeñas raicillas blancas. Cuando éstas te parezcan lo suficientemente fuertes como para adaptarse a la tierra, siémbralas en una tierra fértil y de buen drenaje donde reciba abundante sol. Es bueno regarla diariamente, cortar y desechar sus flores no más aparezcan para que la planta concentre su vigor en sus hojas y replantarla cada primavera.

Los beneficios de la albahaca

El cocimiento o infusión de la albahaca combate la depresión, el agotamiento, el insomnio y la jaqueca. Es diurética, digestiva, antiespasmódica, abre el apetito, combate las dispepsias nerviosas y los parásitos intestinales, es carminativa, puede aumentar la secreción de leche en las madres.

Recetas con albahaca

La albahaca revela también sus secretos en la culinaria, sobre todo en los platos típicos de la cocina italiana a base de tomate, pizzas, quesos suaves, y sopas ligeras, siempre añadiéndola al final de la cocción. Mezclada con otras plantas aromáticas, puede añadirse a tortillas, salteados, pestos, mantequillas y quesos para untar. También puede acompañar un sencillo postre elaborado a partir de una base de yogur batido al que se añade fruta picada y miel de abejas. La albahaca aporta su aroma y verdor a esta especialidad.

Otro uso es en una salsa que sirve de aliño a las ensaladas frescas, ya sean de lechuga, col, berro, u otra verdura. Para prepararla debes batir 4 hojas grandes de albahaca, un tomate maduro, 4 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharada de vinagre, media de azúcar y sal a gusto. Una vez mezclados los ingredientes, vierte la salsa sobre los vegetales y saboree.

Rosa Mañas  •  viernes, 18 de diciembre de 2009

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