Los beneficios de la ópera y la música clásica en la salud

La ópera es beneficiosa para la salud cardiovascular y ayuda a aceptar los trasplantes de corazón. Así lo revelan diversos estudios que han demostrado la conexión existente entre esta modalidad de música y algunas de las afecciones cardíacas más comunes.

Uno de los estudios más sorprendentes es el publicado por la Journal of Cardiothoracic Surgery en materia de trasplantes de órganos. Según los autores del artículo, realizado en varios hospitales japoneses, escuchar clásicos de la ópera favorece la recuperación de un trasplante de corazón.

El estudio revela que las melodías del bel canto promueven la formación de células reguladoras que intervienen alargando la supervivencia del injerto. De esta forma, gracias a la ópera de Verdi y a otras obras maestras, los pacientes sometidos a trasplantes aumentan sus posibilidades de superar la operación con éxito.

Música para el corazón

Por otro lado, expertos de la Universidad italiana de Pavía ya demostraron en 2007 la relación entre escuchar música clásica y la reducción del ritmo cardíaco y la presión arterial.

Según el estudio publicado en la revista estadounidense Circulation, la velocidad y la intensidad de la música influye en el ritmo cardíaco. Así melodías que contienen un aumento de la intensidad, es decir, un 'crescendo', provocan un aumento de la presión arterial y del ritmo cardíaco y respiratorio. Los 'decrescendo', que implican una disminución de la intensidad del sonido, causan el efecto contrario en el organismo.

Además, los investigadores descubrieron que al intercalar ritmos de respiración se modula el sistema cardiovascular al completo. Este efecto, que obtiene grandes beneficios a la hora de trabajar la relajación, puede lograrse gracias a la música, aclara uno de los autores del trabajo, el doctor Luciano Bernardi.

Lo interesante de este estudio son las aplicaciones futuras que esta relación entre melodías y sistema cardiovascular puede tener en el  tratamiento de enfermos de corazón. De momento, lo que si puede confirmarse es el tipo de música que se debe escuchar en función de la dolencia cardiovascular que se sufra. Según explica en la revista Circulation el doctor Bernardi, "si se tiene la presión arterial alta no es recomendable escuchar demasiada música tecno,  o al menos, debería intercalarse con música más relajante".

Entre las obras escogidas para llevar a cabo la investigación se encontraban La Traviata de Verdi, la Novena Sinfonía de Beethoven o la Cantata 169 de Bach.

Calmar el dolor con música

En otro sentido, investigadores colombianos ya demostraron en 2006 los beneficios de la música como un complemento de los analgésicos a la hora de combatir el dolor. Según un artículo publicado en la Cochrane Library, el empleo de la musicoterapia podía reducir hasta en un punto el dolor de los enfermos, dentro de una escala del 1 al 10. La aplicación más eficaz resultaba en los casos de dolor posoperatorio agudo, donde los pacientes sometidos a la terapia requerían una reducción de las dosis de morfina. 

Patricia García  •  lunes, 4 de febrero de 2013

DF Temas

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