Ictus: tipos, causas y prevención de este accidente cerebral

Prevenir un ictus cerebral

Cada 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus con el fin de dirigir la atención a esta patología que es la tercera causa de muerte en el mundo. El ictus es un accidente vascular cerebral que ocurre cuando el riego sanguíneo no llega al cerebro por una obstrucción o por una ruptura. En esta situación, las células del cerebro mueren al no recibir el oxígeno que necesitan. Los expertos aseguran que muchos casos de ictus podrían prevenirse.

Síntomas y tipos de ictus

El ictus afecta a una de cada seis personas en el mundo y en la mayoría de los casos se produce la muerte. En el caso de que no se produzca la muerte, las lesiones que provoca en el cerebro pueden ser irreparables. Se trata de una enfermedad cerebral que como en el caso del infarto, produce más muertes en mujeres que en hombres.

Hay dos tipos de ictus. El ictus isquémico ocurre cuando los vasos sanguíneos se obstruyen y puede tratarse de una embolia o de una trombosis. El ictus hemorrágico, por su parte, ocurre cuando el vaso sanguíneo se rompe. Pero en ambos ictus el problema es que se interrumpe el flujo sanguíneo y no llega al cerebro.

Por lo general, el ictus comienza de forma súbita y se desarrolla provocando las lesiones o incluso la muerte muy rápidamente, aunque hay casos en los que el ictus se va manifestando lentamente provocando las lesiones cerebrales en el transcurso de varias horas o días y puede interrumpirse de forma espontánea.

Los síntomas varían según la parte del cerebro afectada por el ictus. Pero es frecuente la confusión repentina y la dificultad para hablar y entender, así como los movimientos más lentos. La pérdida de visión y de memoria y la parálisis de un lado del cuerpo son síntomas que aparecen en la mayoría de los casos de ictus.

Causas y prevención del ictus

El ictus cerebral puede afectar a todas las personas de cualquier sexo y edad, aunque el riego de sufrirlo aumenta con la edad y en determinadas situaciones concretas. Hay que estar alerta si existen antecedentes familiares de ictus, así como si se padece hipertensión o diabetes. El alcohol y el tabaco son los principales enemigos de la salud vascular porque obstruyen el flujo sanguíneo de forma considerable. Y aquellas personas con problemas cardiacos son especialmente sensibles a sufrir esta patología cerebral.

En el caso de que se esté produciendo un ictus es fundamental trasladar a la persona afectada a un centro hospitalario lo más rápidamente posible para evitar que las lesiones cerebrales vayan en aumento. En cualquier caso, el tratamiento dependerá de las incapacidades que hayan quedado tras el accidente cerebral y estarán destinadas a paliar sus limitaciones.

Pero teniendo en cuenta que una gran parte de los casos de ictus puede evitarse, la principal tarea es la prevención. Eliminar la sal de la dieta si se sufre de hipertensión, controlar el colesterol y el sobrepeso y abstenerse de hábitos como fumar y beber en exceso son pasos importantes que debemos dar para gozar de una mejor calidad de vida.

Laura Sánchez  •  martes, 29 de octubre de 2013

DF Temas

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