Bultos, secreciones o cambios en el pecho

Descubre si tienes cáncer de pecho a través de los bultos

Todas las mujeres tememos al cáncer de mama aunque no sea uno de los cánceres que más mortalidad presenta. Cuando observamos una alteración o algún cambio en el pecho nos alarmamos pensando en el temido cáncer. Sin embargo, la mayoría de las protuberancias, inflamaciones, incluso secreciones anormales que se producen en las mamas no son síntoma de cáncer. Aún así, lo más conveniente es estar informada y realizarse una autoexploración de mamas periódicamente.

Señales de cambio en los pechos

Es habitual que a lo largo de nuestra vida los pechos presenten cambios importantes, pero generalmente se deberá a alguna afección benigna y no al cáncer. Los problemas que se presentan con una mayor frecuencia son:

-Los bultos o protuberancias. A menudo se lo detecta una misma en una autoexploración. Conviene acudir al médico para encontrar el origen del problema.
-Enrojecimiento de la piel.
-Dolor. Probablemente sea un dolor relacionado con el ciclo menstrual debido a los cambios hormonales.
-Secreción del pezón.

Si has observado alguno de estos cambios, tienes que acudir al médico porque aunque se trate de una patología no cancerosa, necesitará el tratamiento oportuno.

Cómo detectar bultos y cambios en el pecho

Enfermedades del pecho

Tratándose de afecciones no cancerosas, estas enfermedades no ponen en peligro la vida, pero sí es cierto que en algún caso están relacionadas con la posterior aparición del cáncer de mama.

Una de las enfermedades más frecuentes son los cambios fibroquísticos. Se trata de alteraciones en el tejido de las mamas y afectan al menos a un 50% de las mujeres en alguna etapa de su vida. Se pueden localizar en distintas partes del pecho y también en ambos pechos.

Otras patologías que se pueden presentar en el pecho son:

- La hiperplasia consiste en una superproducción de células. Esta enfermedad requiere revisiones constantes para evitar un futuro cáncer de mama.
- La adenosis es el aumento del tamaño de los lobulillos del pecho, que contienen más glándulas de lo normal. Generalmente requiere de una biopsia quirúrgica para analizar los lobulillos.
- Los fibroadenomas son tumores benignos en el tejido glandular de la mama, y son más frecuentes en mujeres jóvenes. A veces los tumores permanecen sin crecer o incluso disminuyen sin tratamiento, pero si aumentan de tamaño hay que extirparlos.
- Los papilomas intraductales son también tumores benignos. Estos se presentan dentro de los conductos de la mama y son como verrugas del tejido glandular. Aparecen en la zona próxima al pezón y pueden producir secreciones. Se extirpan mediante una incisión en la areola.
- La mastitis es frecuente en las mujeres que están amamantando a sus hijos, pero lo puede sufrir cualquier mujer. Se trata de una inflamación de la mama que se puede acompañar de fiebre. Puede tratarse fácilmente con antibióticos.

Estas son sólo algunas de las enfermedades que pueden aparecer tras un cambio en la apariencia de los pechos. A pesar de no revestir ningún peligro, es fundamental acudir al médico si notas algún cambio. Muchas veces, para diagnosticar correctamente alguno de estos problemas el médico podrá practicar una mamografía, una ecografía, o incluso una biopsia. Lo importante es no saltarse ninguna revisión y aprender a realizar la autoexploración.

Laura Sánchez  •  lunes, 23 de julio de 2012

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