Remedio contra el insomnio: un matrimonio feliz

Saúl C. Montaño Quintanilla
Recientes estudios de la Universidad de Pittsburg han elevado a categoría de ciencia algo que ya sabíamos: nada concilia mejor el sueño que dormir al lado de la persona amada.

Dormir mejor con la persona amada


Matrimonio feliz contra el insomnio
"Nos dimos cuenta de que las mujeres felizmente casadas se quejan menos de alteraciones en el sueño, lo que incluye dificultades a la hora de dormirse, despertares durante la noche, despertares temprano y un sueño inquieto, comparado con las que no presumen de un matrimonio feliz", dijo Wendy Troxel, profesora asociada de psiquiatría quien estuvo al frente del estudio y explicó que en esos casos no "pesan" tanto las preocupaciones económicas, el consumo de alcohol y cafeína, ni la frecuencia e intensidad de sus relaciones sexuales.

Por supuesto que un estudio como este no podía eludir ciertos trastornos del sueño más frecuentes en los hombres y que en muchos casos fueron señalados como causas del mal dormir de las esposas insatisfechas, entre los que mencionaron los ronquidos y la llamada apnea del sueño.

En fin, que luego de muchas encuestas, observaciones y estudios clínicos, el insomnio tiene un nuevo factor de riesgo, la felicidad matrimonial, que se suma a los ya identificados síntomas depresivos, apuros económicos y situaciones laborales, el consumo de alcohol y cafeína, los hijos y la actividad sexual.

Otro dato interesante que aportaron Troxel y su equipo, es que las mujeres caucásicas y afroamericanas encuestadas se mostraron más quejumbrosas que las japonesas, las latinas y las chinas. Esto podría ser coherente con un mayor avance en la emancipación femenina en las culturas de Norteamérica y Europa que en el resto del mundo, lo que condiciona que unas hablen con más libertad de sus problemas conyugales que otras.

Por último, si es cierto que como tendencia las mujeres caucásicas y las japonesas son más felices en su matrimonio, tal como indica el estudio, entonces en Europa y Asia se duerme mejor. ¡Vaya descubrimiento!