Sofocos, bochornos y sudores en la menopausia

Napoleón Fernandez

Sofocos, calores y sudores llegan en el comienzo de las irregularidades menstruales que anuncian la menopausia. La mayoría de las mujeres sienten que la cara y el cuello si ponen al rojo vivo, y la parte superior del pecho arde impulsándote a quitarse la chaqueta o el abrigo por más haga un frio invernal. Sin embargo puede ser incluso una sensación agradable, un calor ligero, que cae hacia el pecho sin llamar mucho la atención.

Sofocos, bochornos y sudores en la menopausia

La sensación física de calor moderado o intenso es el resultado de la súbita dilatación de los vasos sanguíneos de la mujer. El organismo femenino pierde tal cantidad de calor en estos ataques súbitos, que después la mujer llega a sudar o sentir mucho frio.

Para paliar los efectos del ataque de sofoco intente hacer seis respiraciones lentas y profundas por minuto y verás cómo te sentirás mejor.

Los ataques de sofocos, calores y sudores en la menopausia


Los ataques de sofocos, calores y sudores pueden llegar, sin aviso previo, en cualquier momento del día, en la perimenopausia, la etapa previa a la menopausia. Durante la perimenopausia, su cuerpo comienza a producir menos cantidades de estrógeno y progesterona, y la mujer comienza a perder la capacidad de quedar embarazada.

A medida que nos acercamos al final del ciclo menstrual, los ataques de calor son más frecuentes durante la noche, alterando la calidad del sueño. La sensación de calor nocturna te puede dejar con las sábanas mojadas de tanto sudar.

La frecuencia de los ataques de calor varía de una o dos veces por semana durante un máximo de dos horas. La duración media de cada episodio, de acuerdo con numerosos estudios, es de cuatro minutos, pudiendo llegar a un máximo de diez minutos de duración. No te asustes si sientes una aceleración de los latidos del corazón y palpitaciones porque son síntomas normales que acompañan los ataques de calor de la menopausia. Algunas mujeres llegan a sentir nauseas, dolor de cabeza y mareos después de que pasar un sofoco. Fatiga, irritabilidad y ansiedad son sentimientos muy comunes de la mujer en la fase previa a la menopausia.

Las causas de los sofocos y calores en la menopausia


Los sofocos, calores y sudores en la menopausia son causados por el desequilibrio en la producción de hormonas femeninas y de los ciclos sin ovulación, cuando que termina el período reproductivo femenino. Cuando no hay ovulación, los niveles de estrógenos son altos y la producción de progesterona cae por completo. El cambio en el equilibrio de estas dos hormonas antes y después de la última menstruación afecta el funcionamiento del hipotálamo, el centro que regula nuestra temperatura corporal.

La intensidad y la frecuencia de los sofocos pueden ser controladas con prevención. Una buena calidad de vida con el control del estrés emocional; una dieta con mucha fibra y productos de soja; evitar el consumo de alcohol y alimentos con cafeína; pueden retrasar la aparición de los sofocos de calor en la menopausia. La actividad física aeróbica diaria es muy recomendable para convivir mejor con los sofocos. Si evitas situaciones de estrés emocional, de mucha emoción, miedo o ansiedad, reducirás la frecuencia de los calores y sofocos.

Ana Rosa