Leyenda africana de los Boshongo: así se creó el mundo y el ser humano

El origen del planeta tierra según un relato de África

Azucena Zarzuela

Hay tantas teorías creacionistas como culturas y religiones o creencias. Cada región tiene su propia explicación de cómo se creó el mundo y el ser humano. Y, aunque estén lejos de demostraciones científicas, a veces hay que echarle literatura a la vida para que no olvidemos a la niña que llevamos dentro. La física, la química, la astrología, el Big Bang y los datos empíricos están muy bien sobre el papel, pero cuando cerramos los ojos queremos magia y pensar que un mundo onírico también ha existido y aún existe.

De entre todas las posibilidades y relatos existentes, en Diario Femenino vamos a explicarte la leyenda africana de los Boshongo, una historia que nos abre las puertas a saber cómo hemos llegado hasta donde estamos. ¿Dónde se encuentra el principio del Todo? Seguid leyendo, porque tenemos la respuesta.

El origen del mundo en la leyenda africana de los Boshongo

Cuenta el mito que la oscuridad reinaba en el principio de los tiempos. Junto a ella solo existía el agua y Bumba, el creador. La soledad nunca ha sido divertida. Pero según esta leyenda no somos producto de un propósito planificado, sino de una mala digestión. Sí, habéis leído bien. Un retortijón de tripas creó el mundo. Y es que Bumba empezó a sentirse mal un día: un fuerte dolor de estómago le tenía en un grito. No tardaron en llegar las náuseas y, como no podía ser de otra manera, acabó vomitando al Sol. La luz se extendió por todas partes y se hizo amiga de la oscuridad para jugar.

Su fuerte dolor provocó los primeros cambios, ya que las ancestrales aguas empezaron a secarse y apareció la tierra seca (¡vaya, no habíamos empezado ni a caminar y ya estaba el Calentamiento Global y el Cambio Climático haciendo de las suyas!). Aún las tripas andaban revueltas. Un nuevo esfuerzo hizo que Bumba vomitara de nuevo. Y desde sus entrañas salió la Luna y las Estrellas. La luz y el brillo llegaban para iluminar a la noche y su oscuridad.

Ni aún así Bumba encontró consuelo. El dolor de estómago era persistente y sintiéndose mal de nuevo consiguió expulsar de su cuerpo nueve criaturas vivas: el leopardo, el águila, el cocodrilo, un pez, la tortuga, el rayo, la garza blanca, un escarabajo y un cabrito. Con tanto bicho dentro sus dolores estaban más que justificados. Pero aún quedaba alguien más por salir. ¿Adivináis quién? Claro, el ser humano.

¿Cómo se creó el mundo? La leyenda africana de los Boshongo tiene la explicación

Fuimos lo último que vomitó y por ello su última creación. Bien a gusto se debió de quedar después de sacarnos de su barriga. A gusto y agotado, porque tuvieron que ser sus hijos quienes acabaran de crear las cosas. Nyonye Ngana, Chogannda y Chedi Bumba fueron los encargados de rematar el trabajo. Así que si algo no os gusta de este mundo ya sabéis a quiénes debéis pedir explicaciones. 

De todo cuanto se creó, por aquel entonces, solo el rayo les dio problemas (cuesta creer que desde sus orígenes el hombre/la mujer no fueran unos metepatas). Tanto destrozaba, que tuvo que ser Bumba, el padre y creador de todo, quien lo domara y encerrara en el cielo. Y por ello la humanidad se quedó sin fuego. Pero Bumba era piadoso, así que, con el tiempo, enseño al hombre a crear el fuego con la hojarasca de los árboles.

Como ya todo estaba creado a gusto de Bumba y la gran obra llegaba a su fin, Bumba quiso dejar su regalo a los pueblos de los hombres: "miren todas estas maravillas, les pertenecen. Y nunca olviden que yo fui su creador", aseguró. 

Esta tribu asentada en Zaire, los Boshongo, mantiene viva la sabiduría de sus antepasados y su cultura tradicional. Y es que, el continente africano y su cosmovisión del mundo nos recuerdan una y otra vez la importancia de la conexión entre el ser humano y la Naturaleza. Esta leyenda es solo una enseñanza más, de las muchas que tienen, para que aprendamos a valorar cuanto nos rodea y sentirnos solo un eslabón más de las maravillas del mundo, no los dueños de ellas.