Me voy a casar pero no estoy del todo segura, ¿son normales las dudas?

Preguntas habituales antes de la boda

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

¿Es normal tener dudas antes de pasar por el altar?

Ya está decidido, ya está casi organizado, solo falta dar el "sí, quiero". Te vas a casar y se supone que tiene que ser un momento mágico y especial, pero te reconoces a ti misma que no estás del todo segura del paso que vas a dar. Es lo que el resto del mundo llama nerviosismo, así que anótate un punto por reconocerte a ti misma que estás dudando. ¿Son normales las dudas antes de la boda? Por supuesto que sí.

¿Es mala señal tener dudas antes de la boda?

Una no se casa de la noche a la mañana, a no ser que estés de viaje en Las Vegas. Queremos decir con esto que el matrimonio es un paso más en la relación que llega después de tomar una decisión meditada y consciente en la mayoría de los casos. Y al fin y al cabo si te equivocas, siempre es reversible, ¿verdad?

Aunque los matrimonios ya no son necesariamente hasta que la muerte os separe y la mayoría de las parejas llevan un tiempo conviviendo antes de la boda, el matrimonio no deja de ser un gran paso y una decisión importante. Y como toda decisión, conlleva dudas. Antes y después de tomarla. No es mala señal tener dudas antes de la boda, de hecho es lo habitual.

Eso que la mayoría de la gente identifica como los nervios previos e incluso como cierto vértigo, no son más que las dudas propias antes de dar un paso significativo en la vida. ¿Quién no las tendría? No pienses que es una mala señal tener dudas, no pienses que te ocurre algo malo por tener dudas, es lo más normal y hasta lo más saludable. Pero tampoco dejes que esas dudas te inunden porque se trata de disfrutar de un momento mágico en tu vida.

Las preguntas que puedes hacerte antes de casarte

¿Qué tipo de dudas tienes antes de la boda?

¿Y qué tipo de dudas se tienen antes de la boda? Pues depende de la persona y de la relación. También de tu pasado sentimental, si es la primera boda o la segunda, por ejemplo. Sobre todo son dudas relacionadas con lo acertado o no de la decisión, ¿será de verdad el hombre de mi vida? Una pregunta cuya respuesta solo podrás descubrir con el paso del tiempo.

Otra de las dudas más habituales es acerca de cómo llevar la relación. ¿Cuál es el secreto de un matrimonio feliz y duradero? De nuevo nos encontramos con la respuesta a cargo del tiempo y no de los manuales del buen matrimonio, pero al fin y al cabo la vida es pura incertidumbre. En líneas generales, si os casáis por amor, si os respetáis, si vuestros caminos en la vida van paralelos y si mantenéis una comunicación fluida, nada tendría por qué fallar. Parece fácil, ¿verdad? No lo es tanto.

Más dudas antes de la boda. ¿Cambiará nuestra relación después de la boda? Lo cierto es que si ya lleváis un tiempo en pareja y conviviendo, el matrimonio no tendría por qué cambiaros. Otra cosa es si llegan los hijos, que ahí sí que notaréis un cambio radical en vuestra forma de relacionaros como pareja.

En definitiva, no te sientas culpable por las dudas porque no está ocurriendo nada malo. Seguro que también te preguntas si la boda en sí saldrá como la has preparado, si disfrutarás al máximo ese día o te podrán los nervios, si tus invitados estarán contentos con el evento y, especialmente, ¿acudirá el novio a la boda? Ten por seguro que sí. Tu novio estará esperándote también lleno de dudas, pero con dudas y todo, lo hará.