Motivos para desconfiar de una carta de amor

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Motivos por los que deberías desconfiar de una carta de amor

Estamos de acuerdo que la vida no es una película y que es muy poco probable que a un asesino psicópata se le ocurra mandarte anónimas declaraciones de amor a tu trabajo. Así que lo más probable es que si recibes un mensaje de amor sea de tu novio o de un compañero de trabajo al que tienes loco.

Pero no hace falta llegar a extremos para desconfiar de una carta de amor. Nosotras, que somos promotoras de las cartas de amor de siempre y nos encanta arreglar las cosas o celebrar los aniversarios a golpe de cartas de amor, tenemos que reconocer que en ocasiones una carta de amor levanta muchas suspicacias y es un motivo para desconfiar.

Cuándo desconfiar de una carta de amor

Si un buen día recibes una carta de amor en tu buzón, sin remitente, sin matasellos, tan solo un sobre con una hermosa y lírica declaración de amor, la verdad es que es una situación cuando menos delicada. Está claro que tienes un admirador secreto pero, ¿quién es?, ¿cuál es tu situación sentimental actual?, ¿es una broma?...

Preguntas como esas puedes hacerte en el caso de que la carta de amor se escriba desde el anonimato. Pero también puedes empezar a sospechar si tu novio, que no recuerda cuándo fue la última vez que cogió un bolígrafo, un buen día te envía una carta en la que te remarca cuánto te quiere. No queremos meter cizaña en la pareja pero sueña a redención, a culpabilidad y a compensación.

Antes de abrir la carta de amor también es un momento para desconfiar, porque muy a menudo las declaraciones de amor incluyen un "pero" escondido. Nos estamos refiriendo a un "te quiero, pero hay otra mujer", "te quiero, pero lo nuestro no puede ser", "te quiero, pero no estoy preparado" o cualquier otra excusa absurda para romper una relación.

Leer entre líneas una carta de amor

Y ya sabemos que no es bueno estar en guardia permanente cuando se trata del amor, que no debemos desconfiar basándonos en experiencias pasadas, porque cada hombre es diferente y cada amor es diferente. Pero no queremos pecar de ingenuas y tragarnos sin más esas palabras tiernas que se escriben desde la hipocresía y que nos llegan recubiertas de veneno.

Palabras engañosas que debemos aprender a leer entre líneas. Porque a estas alturas nadie va a creerse a tu novio cuando te dice que solo te mira a ti, que va a estar a tu lado para siempre y que no se imagina la vida sin ti. Palabras que quedan muy bien en una carta de amor pero que no debes tomar al pie de la letra, sino interpretarlas como un signo de que está contento con la relación.

Y seguiremos desconfiando cuando el contenido de la carta de amor no nos cuadre con la actitud real del remitente, pero no quiere decir que hayamos dejado de creer en el romanticismo, ni que nos hayamos vuelto unas escépticas del amor. Únicamente queremos mantener un toque de realidad en cualquier historia de amor.