La historia de amor de Adolf Hitler y Eva Braun: un amor marcado por la guerra

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Parece que hasta los personajes más despiadados son susceptibles al sentimiento del amor. Dicen que Hitler también tenía su corazoncito y por eso se enamoró de una jovencísima Eva Braun. A nosotras nos resulta difícil pensar que Adolf Hitler pudiera tener cualquier tipo de emoción que no fuera dañina, pero las fuentes hablan de una historia de amor de verdad.

Cómo se empieza un romance con un dictador

Fue en 1029 cuando Hitler, que aún no se había hecho con el poder, conoció a Eva Braun. Por aquél entonces ella era la ayudante de un fotógrafo amigo de Hitler y su encuentro fue el de un hombre en la treintena que se queda embobado mirando las piernas de una jovencita encaramada a un altillo mientras buscaba un archivador. No nos atreveríamos a decir que fue un flechazo, pero sí un capricho.

A Eva le hizo gracia el hombre del bigotillo y empezaron a verse ocasionalmente, aunque todavía no tenían una relación de tipo sentimental. Los siguientes avatares políticos y la supuesta aventura que Hitler tenía con su propia sobrina, imposibilitaron la historia de amor de Eva Braun y Hitler, por lo que derivó en el típico amor prohibido o amor secreto. A medida que Hitler se afianzaba en el poder, más escondía a Eva de los ojos del mundo.

Pero dicen que Hitler amaba a Eva profundamente, dicen que no podía presentarla en sociedad como la primera dama por motivos políticos, dicen que no permitía que nadie la hiciera daño, dicen que la colmaba de regalos y atenciones y dicen que cuando estaban juntos la trataba como a una reina. Pero la verdad es que, en todo momento, Hitler antepuso la política al amor.

Un final trágico para los enamorados

Eva no estaba interesada en política y a nadie se le ha ocurrido nunca dudar de su amor por Hitler, nadie ha sembrado la duda de si era amor o interés. Y es que Eva Braun estaba tan enamorada de Adolf Hitler que a pesar de la frustración por no poder formalizar la relación en público decidió mantenerse al lado de su amor en todo momento, en los peores momentos, hasta el final.

Tal vez fue por esa devoción de Eva hacia Hitler que dos días antes de morir, cuando estaban encerrados en el búnker, con la guerra ya perdida y con la decisión de suicidarse ya tomada, tuvo lugar el esperado matrimonio. Eva Braun no pudo vivir como esposa de Adolf Hitler, pero sí pudo morir viendo cumplido su sueño de ser marido y mujer.

A pesar de este trágico y poético final, el carácter de los personajes nos impide ver su historia de amor como una historia romántica. Y en ningún caso Eva Braun y Adolf Hitler podrían ser los sucesores de Romeo y Julieta, a pesar de que su relación tuviera algunas cosas en común, en especial su triste final.

Puedes leer más artículos similares a La historia de amor de Adolf Hitler y Eva Braun: un amor marcado por la guerra, en la categoría de Historias de amor en Diario Femenino.