A favor y en contra de las relaciones liberales

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Hay tantas formas de entender las relaciones de pareja como personas, aunque generalmente distinguimos entre una relación tradicional y una relación liberal o abierta. La principal diferencia entre ambas es el papel que juega la exclusividad sexual en cada una. Por eso estamos buscando argumentos a favor y en contra de las relaciones liberales antes de decidirnos por alguna de ellas.

A favor de la relaciones liberales

Muchas personas creen que las relaciones liberales o las parejas abiertas son aquellas donde reina el libertinaje y el caos en cuanto a su vida sexual se refiere, pero no es tal. Las relaciones abiertas también tienen sus propias normal, su propio manual de actuación y establecen sus propios límites. Unos límites que son más amplios que los de las parejas tradicionales.

La principal ventaja de una relación liberal es que el concepto de infidelidad, el gran caballo de batalla de todas la parejas, desaparece. Si no hay exclusividad sexual, no hay infidelidad, no hay engaño y nadie se puede sentir traicionado. Y esto nos lleva a su vez al pacto previo que requiere una gran comunicación entre la pareja, por lo que uno de los pilares básicos de las relaciones está garantizado.

Pero hay más. En una relación liberal o abierta hay poco espacio para la monotonía y no pasan por esas peligrosas etapas sexuales de aburrimiento que sufren casi todas la parejas. Hay también más motivación, más enriquecimiento de experiencias sexuales y vitales que pueden ayudar a consolidar la relación y a hacerla más fuerte.

En contra de las relaciones liberales

Sean cuales sean los límites que una pareja liberal establece, es evidente que en este tipo de parejas no son solo dos. Esto puede ocasionar celos por la actuación del otro cuando no se ha entendido bien en qué consiste la relación o cuando se ha aceptado esta modalidad de pareja solo por complacer al otro. Y eso ocurre en muchas ocasiones.

Llegamos a este punto a un estado de dependencia emocional de la pareja en el que aceptas todo lo que te proponga por miedo a perderla, lo que no deja de ser un grave error que puede acabar con tu autoestima y, a la larga, también con la propia relación. Hay que estar muy convencida y saber muy bien lo que se busca en la vida y en el amor para aceptar tener una relación liberal que va en contra de todas las convenciones sociales. De otra forma, la relación será un fracaso.

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