Cómo aprender a relativizar en la vida y en el amor

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Somos muchas las personas que por nuestra propia naturaleza practicamos el tremendismo en la vida en general y en las relaciones de pareja en particular. Si eres de las nuestras, seguro que más de una vez has querido aprender a relativizar en la vida y en el amor para que todo te resbale. Tenemos malas noticias.

Cómo dejar de dramatizar en la vida y en el amor

Tu vida es un drama. Estamos contigo, porque la nuestra también lo es. Seguramente tendrás que escuchar frases como 'no le des tanta vueltas' o 'no pienses tanto', que es como pedirte que dejes de respirar. El tremendismo vital no se hace, se nace con él y el desarrollo personal tiene sus límites.

Por eso tú sabes que debes aprender a relativizar pero no sabes cómo y te vuelves loca buscando la fórmula para que todo te resbale, para levantarte con una sonrisa pensando que el mundo es maravilloso, para no sentirte como una estúpida cuando ese tipo no te contesta el Whatsapp o para aceptar en tu interior las frases de autoayuda que lanzan los gurús del buen rollo.

No busques más. Lamentamos comunicarte que no funcionará ni con un exorcismo, que si has nacido con alma de diva de la copla no hay relativismo posible. Lo tuyo no es relativizar, sino vivir intensamente y eso es inamovible. No puedes aprender a relativizar en la vida y en el amor, lo que sí puedes aprender es a relativizar el drama, esto es, aprender a convivir con tu dramatismo.

Porque es cierto que vivir la vida con ese tremendismo es agotador y hay que darle un descanso a la mente de vez en cuando. Una escapada con las amigas, un viaje en solitario o hacer limpieza en tu lista de contactos te ayudará a refrescar tu vida y relativizar tu último drama para sustituirlo por otro nuevo.