Cuando no puedes evitar que te gusten otros hombres

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Una se enamora, inicia una relación de pareja y piensa que va a vivir feliz y contenta para toda la vida en su monogamia amorosa. Pero no. Un día te atreves a reconocer que te gustan otros hombres, que quieres a tu novio con locura, pero que no puedes evitar fijarte en otros hombres. Nos preguntamos qué hacer en esta situación que tiene todos los boletos de terminar en infidelidad.

Qué pasa si te gustan otros hombres

Es cierto que no lo puedes evitar. Si te gusta un hombre, te gusta y no puedes hacer nada por cambiarlo. El hecho de que ya tengas pareja no anula tu capacidad de sentirte atraída por otros hombres y eso es indicio de que te gustan los placeres de la vida. No es nada reprochable. Es como cuando te enamoras de dos hombres a la vez, que es una clara muestra de tu gran corazón.

Pero también es cierto que a tu novio puede que no le agrade la idea de que te sientas atraída por otros hombres y es ahí donde comienzan los problemas de pareja. ¿Se puede llegar a un acuerdo para acercar ambas posturas? Es difícil y la mayoría de las veces el asunto termina en una o varias infidelidades por tu parte que no debes confesar bajo ningún concepto si quieres seguir con tu novio.

Porque tú quieres a tu pareja, otra cosa es que él no entienda que también te puedan gustar otros hombres, que no te has quedado ciega desde que has iniciado la relación con él y que incluso el cuerpo te pide conocer otros cuerpos diferentes al de tu pareja. Es una cuestión de curiosidad vital que nosotras comprendemos pero tu novio no. Las opciones para solucionar este conflicto de pareja son varias pero complicadas.

Puedes convencer a tu novio de tener una relación abierta donde la exclusividad sexual quede olvidada, puedes intentar plantearle las ventajas para ambos que tiene el poliamor, puedes estar durante una larga temporada siendo infiel o puedes romper la relación porque vuestros puntos de vista en el amor son demasiado irreconciliables. Pero lo que nunca puedes hacer es sentirte culpable porque te gusten otros hombres.