Divorciarse de forma amistosa sí es posible

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cuando el divorcio amistoso es posible

Poner fin a un matrimonio no suele ser plato de buen gusto y los divorcios acaban generalmente con peleas, rencores, reproches y mucho resentimiento. Pero los matrimonios no siempre acaban como el rosario de la aurora y divorciarse de forma amistosa sí es posible. Que no sea lo habitual no quiere decir que no sea posible.

Situaciones para un divorcio amistoso

Lógicamente no todas las parejas pueden acabar como amigos después de disolver el matrimonio. Depende sobre todo de la forma de ruptura y de los motivos de la ruptura. Cuando el matrimonio se rompe por infidelidad, traición, intentos de manipulación o por faltas de respeto, lo lógico es que el divorcio sea traumático y la recuperación también.

Pero hay casos en los que ambos tienen bien claro que el amor entre ellos se ha terminado. Que nadie ha fallado, que no ha sido un error, que tal vez se precipitaron en pensar que esa historia de amor era para siempre. Pero no hay culpables ni heridos ni daños colaterales. Se pone fin al matrimonio y cada uno se puede ir por su lado a reinventar su vida.

Para que un divorcio sea amistoso no cabe el rencor ni los reproches. Sin necesidad de ser amigos para siempre, un matrimonio puede separarse sin dramas porque ambos han llegado a la conclusión de que es lo mejor para todos. De que van a ser más felices rompiendo la relación y se merecen una pareja por amor y no vivir por inercia en una relación en la que solo hay cariño.

Porque hay muchas formas de amor y de manifestar el cariño hacia la otra persona que no todas llevan a formar una pareja. Insistimos que puedes ser amiga de tu ex o no, que puedes sentirte triste o no, lo que no puedes es sentirte traicionada por el que ha sido tu marido. Si quieres un divorcio civilizado y amistoso la honestidad, la generosidad y el respeto han de ser los protagonistas de la ruptura.