Don Perfecto: cuando el príncipe es demasiado azul

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cuidado con el príncipe azul

Si ya llevas acumuladas varias relaciones de pareja a tus espaldas, es el momento de pedirle cuentas a Cupido en cuanto a su elección de los hombres que pasan por tu vida. Porque no es culpa tuya, es ese diosecillo insoportable que te pone delante los hombres más inconvenientes. Tal vez conozcas al ejemplar Don Perfecto, ese príncipe tan azul que acaba por robarte tus propios colores.

Análisis de Don Perfecto, el príncipe que era demasiado azul

Es guapo, inteligente, sexy, divertido, ingenioso, exitoso y además un dios del sexo. Y claro, tú no puedes sino enamorarte perdidamente de este hombre. Es un príncipe azul en toda regla, de esos que siempre has soñado, es tan azul que su sonrisa despide destellos azules y hasta su mirada emana un color azulado a su alrededor. Es el cielo de tan azul como se presenta.

En contra de lo que pueda parecer, este Don Perfecto es uno de los hombres más inconvenientes que te puedes encontrar en tus periplos sentimentales. Le va tan bien en la vida, está tan seguro de sí mismo y es tan guapo, tan simpático y tan todo que tú no puedes evitar pensar qué has hecho para recibir este regalo del cielo. Cuidado porque es un regalo envenenado.

Don Perfecto sabe lo que tiene que hacer en todo momento, por eso es un hombre de éxito. Lo que no sabe es que su fórmula para conducirse en la vida no tiene por qué ser válida para todo el mundo. Así que Don Perfecto intenta imponerte su manera de hacer las cosas y tú, al principio, te dejas llevar pensando que si a él le ha funcionado a ti también.

Llega un momento en que Don Perfecto gestiona todos los ámbitos de tu vida, porque él sabe cómo hacerlo y cómo hacerlo todo muy bien. En ese momento te envuelve con su capa azul de tal manera que tú empezarás a sentir asfixia, por eso es tan azul. ¿Dónde están tus colores? Han desaparecido bajo el brillo que emana Don Perfecto y ahora ya no sois una pareja, ahora sois un príncipe azul brillante que se alimenta del brillo de su princesa imperfecta.