El misterio de engordar cuando estás en pareja

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Por qué se engorda estando en pareja

No nos vamos a andar por las ramas. Estudios recientes demuestran que tener novio engorda, que tener una relación de pareja es uno de los peores enemigos de nuestra dieta. Así que si estabas pensando en cambiar tu feliz situación de soltera por una vida en pareja, ten en cuenta todos los factores. Porque tener novio engorda, y engorda mucho.

La realidad de engordar juntos en pareja

Que puede ser que tu peso no te preocupe en absoluto, algo que aplaudimos, pero queremos que tengas toda la información necesaria antes de decidirte a cambiar la soltería por la vida en pareja. Tener novio engorda y, más que tener novio, la convivencia engorda. Antes de acudir a Íker Jiménez para que te explique el misterio de las relaciones que engordan, te lo contamos nosotras.

La respuesta es sencilla. Tener novio engorda porque comes más. Porque comes lo que no debes. Porque las tardes de sofá acurrucada con tu flamante hombre ideal incluyen todo tipo de alimentos no reglamentarios para mantener el peso. Y porque la vida es así de injusta o tal vez es el Karma que no soporta que tengas una pareja feliz y encima estés delgada. Todo no se puede tener en esta vida.

Con los datos en la mano, esto es, que si encuentras un novio vas a encontrar también unos kilos más de los que tienes, la decisión es tuya. Sabemos que el peso no es relevante para una vida feliz, pero piensa en el dineral que te vas a gastar en ropa de una talla más. No sale a cuenta. ¿O sí? Tampoco es cuestión de toparte de frente con el amor verdadero y mirar para otro lado porque el sueldo no te llega para comprar ropa.

Aunque se nos ocurre un truco para neutralizar los kilos de regalo que vienen pegados a la nueva pareja. Más ejercicio físico. ¿Apuntarte al gimnasio justo cuando empiezas una relación? No, para nada. Hacerte un bono semanal para utilizar la cama, el sofá o la alfombra del pasillo manteniendo el tono muscular y los kilos a base de una vida sexual activa, frecuente, intensa o llámalo quieras. Pero llámalo.