Los peores regalos para un hombre en Navidad

Cosas que NUNCA debes regalar a tu novio, a tu padre, a tu hermano o a tu amigo en Navidad

Laura García
Laura García Periodista

Reconozcámoslo, los regalos de Navidad nos traen de cabeza. Algunas veces empezamos a planificarlos con bastante tiempo y otras notamos que se nos echa el tiempo encima sin poder remediarlo. Cuando nos sucede esto último buscamos algo rápido, que nos haga el apaño y, en numerosas ocasiones, no acertamos. ¿Por qué? Recurrimos a regalos demasiado clásicos, repetidos o que no deberíamos regalar nunca

En el caso de los hombres -al igual que con las mujeres-, hay una lista de ciertas cosas que deberíamos tener “prohibidas” para regalar. Algunos detalles mal elegidos pueden  “coronarnos” para siempre y, en estos casos, es mejor prevenir que curar. Por eso, en Diario Femenino, te contamos cuáles son los peores regalos para un hombre en Navidad, ya sea tu padre, tu novio, tu hermano o un amigo. ¡Ojo a ellas! 

Regalos navideños que JAMÁS debes hacerle a un hombre

+ Calzoncillos

Suponemos que si te atreves a regalar algo así es que hay confianza suficiente para saber que ese chico u hombre necesita ropa interior (o que ha llegado el momento de renovarla). Sin embargo, es un regalo tan clásico y tan necesario que ya aburre. Imagínate abrir un regalo con la ilusión de que han pensado un detalle bonito para ti y encontrarte ropa interior. Salvo que te suela gustar que te regalen cosas útiles (nada más útil que algo que usas y cambias todos los días), es verdad que deberíamos ahorrarnos este tipo de detallitos.

+ Calcetines

Algo parecido pasa con los calcetines. Admitimos que se puedan regalar algunos graciosos, como los típicos calentitos para estar en casa o unos divertidos que peguen con tu manera de ser, pero si estamos pensando en los típicos ejecutivos, de color liso o básicos de deporte… Es algo triste. Volvemos al mismo punto que en el apartado anterior: ¿son necesarios? Sí. De vez en cuando es necesario renovarlos, pero eso no quiere decir que sea un regalo que haga ilusión recibir

+ Algo que te guste a ti y no a él

A veces, nos puede la tentación de regalar algo que nos encanta y perdemos la esencia del regalo: ¡regalar algo que le encante a la persona que lo va a recibir! ¿Cuántas veces te has visto diciendo la frase: “pruébalo que te va a encantar”? Vale, podemos arriesgar a un regalo diferente, por el hecho de salir un poco de “lo de siempre”. Por ejemplo, cambiar de tipo de colonia. Pero no intentes forzar la situación de cambiar a la persona que va a recibir el regalo, solo por el hecho de que coincida con tus gustos. ¡Es un error horrible!

+ Tarjeta regalo

Un regalo tiene que ser un detalle personal que demuestre que has dedicado algo de tiempo a pensar en la otra persona. Por tanto, no cometas el error de comprar una tarjeta regalo con dinero, ¡aunque sea una salida fácil! Vale. Es posible que la persona a la que vas a regalar sea difícil y que prefieras que se compre él directamente las cosas, pero no es un detalle que demuestre cariño darle una tarjeta regalo. Nuestra recomendación es que dediques tiempo a pensar qué tipo de ropa le gusta (si decidieras regalarle ropa) o qué detalle podría encantarle y que te arriesgues a comprárselo. Será más bonito eso que una tarjeta y, al final, siempre nos quedará el ticket regalo para cambiarlo si no le convence. 

+ No regales algo para lanzar indirectas

¿Quieres que se ponga a hacer deporte pero no hay quien le mueva del sofá? Un regalo muy poco acertado es regalarle ropa de deporte o un bono para ir al gimnasio. Volvemos a repetir lo mismo: la persona que recibe el regalo espera algo que le guste, le sorprenda y le haga ilusión. Eso es un golpe bajo que a nadie nos gustaría. Admitimos que se regale algo de esto si ha habido una conversación previa en la que la persona regalada admite “un poco de presión al respecto”, pero sino ¡ahórrate las indirectas en los regalos

+ Corbatas (que tú crees que son) graciosas

Esa corbata de patitos tan divertida acabará, con suerte, en el fondo de un cajón. Si no tienes suerte se la pondrá todos los días y tú tendrás que mudarte de país de la vergüenza.

+ Maquinilla de afeitar, ¡no le llames oso!

Piensa: ¿qué pensarías si tu chico te regala una maquinilla de afeitar? Pues al revés, lo mismo. La depilación y otros asuntos de higiene corporal no son cuestión de pareja, a menos que quieras romper en breve.

+ Vinos y licores, sólo si quieres emborracharle

Una botella de vino o licor es un buen regalo para los suegros porque hace que estén más borrachos, y por tanto, menos pesados. En cambio, con tu pareja tienes casi garantizado el efecto contrario. Ah, y olvídate de la noche de pasión que tenías planeada, como mucho le darás una aspirina para la resaca.

¿Y tú? ¿Qué le regalarías a un hombre en Navidad? ¡Déjanos tus propuestas en los comentarios!

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