¡SOS! Cómo dejar de pensar en alguien que no me quiere

Superar el desamor es difícil, pero siempre hay algún truco que nos puede ayudar

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

En esos amores fallidos o en esas relaciones de pareja rotas entran en juego emociones que no podemos controlar. Desde la ira hasta la traición de tus propios valores hay todo un camino de complicados procesos psicológicos y pensamientos intrusivos que no sabes cómo frenar. Descubre cómo dejar de pensar en alguien que no te quiere. Porque siempre hay otra alternativa.

Por qué no puedes dejar de pensar en él

Ocurre en los amores platónicos o tras una ruptura de pareja. No puedes dejar de pensar en él. Sabes que él no te quiere y puede que incluso tú tampoco le quieras a él. Pero no te resulta fácil dejar atrás las ilusiones que un día te creaste con esa persona. Esas ilusiones pesan tanto que se niegan a marcharse y por eso sigues pensando en él. Y tú no quieres pensar más en él.

Pero da igual lo que tú quieras porque parece ser que tu mente va por libre y se empeña en que esa persona que no te quiere se pasee por tu cabeza a todas horas, las 24 horas del día. El asunto empieza a mezclarse con la ansiedad y la angustia porque ves que has perdido el control de tus pensamientos. ¿Tiene solución? Por supuesto.

No intentes no pensar en él

La tendencia natural cuando nos invaden pensamientos que no queremos tener es intentar evitarlos. Gran error, porque cuanto más te esfuerces por intentar que no entren en tu mente, más grande se hará su poder y los sentirás con más intensidad. ¿Notas esa angustia? Es por la frustración que te produce intentar dejar de pensar en él y que el intento te lleve a lo contario: a pensar todavía más en esa persona.

Sigue pintando mal la situación, ¿verdad? No te preocupes porque conseguirás olvidarte de él o, al menos, que pensar en él deje de hacerte daño de la forma que menos te lo esperas. Sigue leyendo.

Para dejar de pensar en él tienes que permitirte pensar en él

Lo que menos te imaginabas es que el truco para que una persona se vaya de tu mente es seguir pensando en él. Pero de otra manera. Está claro que esa persona que no te quiere va a seguir en tu mente durante un tiempo, quieras o no. Así que déjale que se pasee tranquilamente por tus pensamientos porque no se va a quedar para siempre ahí.

Déjale que entre en tu mente. Piensa en el daño que te hizo, si te fue infiel, si te engañó, si sencillamente no pudo ser, si te dio falsas esperanzas, si es inalcanzable. Y piensa también en lo bonito que viviste con él, los mejores momentos, las ilusiones rotas que ahora te hacen tanto daño.

Déjalas entrar. Piensa en todo eso que te hace daño y acepta que lo has vivido y que estás viviendo un momento de duelo. Acepta a esa persona en tu mente, recordando siempre que no se va a quedar ahí para siempre. Está ahora, pero más adelante no estará. Simplemente acéptalo, llora cuando te lo pida el alma y hazte consciente de que el sufrimiento forma parte de la vida.

El momento en que esa persona se va de tu mente

Si has llegado a este punto de aceptación, verás cómo pensar en él te produce menos tensión, menos estrés y menos angustia. Pero, claro, todavía está ahí. Ahora es el momento de focalizar tu atención en algo diferente o encontrar una potente distracción. Puede que no te lo puedas permitir por circunstancias vitales, pero una mudanza, cambiar de ciudad o hacer un viaje son algunos de los métodos más eficaces para que esa persona desaparezca de tu mente.

También puedes probar con la milenaria técnica del clavo que saca otro clavo. Con cuidado, eso sí, de no ilusionarte tan pronto esta vez. Y por supuesto, con la precaución de hacerlo en el momento adecuado, esto es, cuando ya has aceptado lo que te duele esa persona, cuando ya te has permitido sufrir por él. Es entonces cuando puedes cambiar el foco de atención para que a tu mente entre otra luz más potente.