Kung Fu vaginal o cómo llegar al orgasmo fácilmente

Esta técnica taoísta incrementa la intensidad del placer

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Seguro que has oído hablar de la increíble sensación del orgasmo, de un buen orgasmo, de esos capaces de llevarte a una dimensión mágica donde todo es más intenso y la felicidad cobra un significado diferente. No es literatura, es cierto que algunos orgasmos son experiencias inolvidables, pero la verdad es que no son los más frecuentes. El Kung Fu vaginal acude a nuestra ayuda en la búsqueda de esos superorgasmos.

Qué es el Kung Fu vaginal

¿Kung Fu vaginal? Si estás pensando que para disfrutar de tu próximo orgasmo vas a tener que ponerte la ropa deportiva y acudir a un gimnasio a practicar artes marciales, tranquila, no va por ahí. El Kung Fu vaginal es una técnica taoísta para reforzar el suelo pélvico y poder así controlar y potenciar las sensaciones durante las relaciones sexuales. ¿Estás lista?

Porque la preparación es lo más importante. A la hora de llegar al orgasmo y también de potenciarlo, es fundamental prepararse física y mentalmente, de ahí la importancia de esos preliminares que a veces nos saltamos por falta de tiempo. Vamos a cambiar el chip, porque una sexualidad plena y satisfactoria requiere dedicación.

Cómo se hace el Kung Fu vaginal

Te suenan los ejercicios Kegel, ¿verdad? Pues el Kung Fu vaginal es lo mismo pero con un peso dentro, concretamente una piedra de jade. Aún hay más. La piedra de jade va acompañada de un hilo de nailon y se ata a un pequeño peso, que puede ser otra piedra.

Tienes que introducir la piedra de jade en la vagina, abrir las piernas y dejar el otro peso en suspensión. Para evitar que la piedra caiga, contraes el canal vaginal y también puedes mover las caderas como en un balanceo para crear un efecto péndulo con el que refuerzas toda la musculatura de la zona.

Beneficios del Kung Fu vaginal

¿Para qué sirve este ejercicio del Kung Fu vaginal? Al igual que los ejercicios Kegel, cuando aprendes a controlar las contracciones vaginales te resulta más fácil llegar al orgasmo y también incrementas la intensidad de ese orgasmo. Además, tu pareja también tendrá mejores orgasmos al notar en su pene las contracciones vaginales.

Pero el Kung Fu vaginal no está pensado únicamente para reforzar el placer en las relaciones sexuales, también está indicado para prevenir las pérdidas de orina y para una más rápida recuperación tras el parto. 10 minutos al día es todo lo que necesitas para conseguir los beneficios de estos sencillos ejercicios. Y una piedra de jade.

El jade en el Kung Fu vaginal

¿Y por qué jade?, te preguntarás. Y nosotras también. Parece ser que el jade es una piedra con propiedades muy positivas para la estimulación sexual y, dicen, que también favorece el amor y la prosperidad. Entramos ya en terreno del pensamiento mágico que puede llegar a ser más poderoso que el racional.

Volvamos a la realidad, porque la comunidad médica tiene sus sospechas acerca de esta práctica y no por los ejercicios en sí, sino por la piedra, que puede introducir bacterias en la vagina y provocar infecciones. Por eso recomiendan sustituir la piedra de jade, dejando atrás los posibles efectos mágicos que pueda tener, por unas bolas chinas o algún objeto de silicona apto para estos menesteres.

Y tú, ¿te atreves a probar el Kung Fu vaginal?