Grietas en los pies: remedios caseros para combatirlas

La piedra pómez siempre ha sido la gran aliada para combatir las grietas

Napoleón Fernandez

Grietas en los pies: cómo combatirlas

Uno de los problemas más generalizados en los pies, sobre todo en el verano, son las grietas y la sequedad en los talones. Las grietas en los pies aparecen con la falta de cuidado e hidratación en esta parte del cuerpo. Es un problema que en el verano se acentúa por el uso de calzado abierto y la tendencia a andar descalzos en esta época, algo que hace que nuestros talones se resequen y después al caminar se agrieten por el peso de nuestro cuerpo.

Se trata, en la mayoría de los casos más de un problema estético que de salud, aunque en algunas ocasiones, esta afección puede indicar otro tipo de problemas más serios como deficiencia de zinc y de ácidos omega-3. Además, en algunos casos, las grietas en los pies pueden penetrar algo más de las capas superficiales de la piel y llegar a producir dolorosas molestias. Por todo ello, es muy importante el cuidado diario de nuestros pies, sobre todo, en caso de tener tendencia a las grietas.

La piedra pómez ha sido siempre la gran aliada para eliminar las pieles muertas de los pies y combatir las grietas. De hecho, remojar los pies en agua templada durante 15 minutos y frotar con piedra pómez después, es algo que siempre ha funcionado. No obstante, hay que tener cuidado de no maltratar las zonas agrietadas y después hidratar los pies con cremas o preparados específicos.

Recomendaciones caseros para combatir las grietas en los pies

Por supuesto, no vamos a recomendarte que en verano utilices calzado cerrado (que previene bastante la aparición de las grietas), pero sí que mantengas una rutina diaria en tus pies. Es necesaria una completa exfoliación, así como el uso de cremas humectantes (evita aplicarlas entre los dedos) y una hidratación completa (ten en cuenta que las duchas y baños calientes deshidratan). Y como no queremos que te arruines en el intento, vamos a darte los mejores remedios caseros para que te prepares en tu hogar un buen exfoliante, una buena mascarilla o una buena crema humectante para mimar tus pies.

+ Exfoliante con bicarbonato. Si realizas una exfoliación con agua y bicarbonato de forma regular, notarás la mejoría y eliminaras las células muertas.

+ Exfoliante de harina de arroz. Mezcla 2 ó 3 cucharadas de harina de arroz, añade miel y sidra de manzana. Ahora, sumerge los pies 20 minutos en agua y después aplícate la mezcla con masajes circulares.

+ Exfoliante de avena. Prepara una pasta con avena en polvo y aceite de jojoba, y aplícala con masajes circulares. Deja actuar 10 minutos y retírala.

+ Mascarilla de plátano y aguacate. Con ambas frutas maduras, aplástalas hasta hacer una pasta, aplícala en la zona y deja que actúe media hora. 

+ Parafina. Es un tratamiento también utilizado en las manos y es muy efectivo en caso de que las grietas sean profundas y dolorosas. Hay que tener cuidado porque la parafina ha de estar caliente para que esté suave, pero no demasiado para no quemarnos. Lo ideal es mezclarla con aceite de coco, calentándolo al baño maría y después dejar enfriar. Aplica la mezcla, ponte unos calcetines de algodón y déjala actuar toda la noche.

+ Miel. Echa unas cucharadas de miel en un cubo de agua tibia y mete los pies dentro durante 10 ó 20 minutos. Después, masajéalos para una buena penetración de la mezcla.

+ Limón y glicerina. Ablanda la piel y reduce la sequedad, aunque puede no ser la mejor opción si las grietas son profundas, ya que el limón podría escocerte. Vierte en un recipiente agua caliente, sal gorda, glicerina, zumo de limón y agua de rosas. Ahora, sumerge los pies de 15 a 20 minutos y, después, pasa la piedra pómez y vuelve a aplicar la mezcla de glicerina, limón y agua de rosas en la piel endurecida. Por último, ponte unos calcetines de algodón y deja que actúe toda la noche (también se puede hacer con vaselina y zumo de limón).

+ Aceites. Los aceites vegetales son la mejor y más natural fuente de hidratación. Por ejemplo, aplicar aceite de coco, argán u oliva en los talones y dormir con calcetines de algodón toda la noche hará que tus talones luzcan perfectamente hidratados y suaves. Eso sí, deberás continuar la rutina dos o tres veces a la semana.