Acné quístico: cómo eliminar los quistes y los dolorosos granos

María Fernández

El acné quístico es una de las formas más graves de acné. Aquellos que lo padecen suelen sufrir quistes, pápulas y pústulas que provocan mucho dolor. Las lesiones, además, son de un tamaño superior que en el acné vulgar o vulgaris. Al tratarse de una versión severa del acné vulgar, puede afectar a la autoestima de aquel que lo padece.

El acné quístico se produce cuando los conductos por los cuales suele circular el sebo se obstruyen pero, a diferencia del acné común, ocurre bajo la superficie de la piel. Las lesiones más habituales son los quistes, más grandes que los granos o espinillas convencionales. Los quistes son acumulaciones de líquido en la profundidad de la piel que puede causar infecciones. Es más común que dejen cicatrices de diferentes características. Existen algunos trucos para intentar eliminar todas estas marcas producidas por el acné.

Los quistes son un tipo de granos dolorosos

Dada la gravedad de la enfermedad, es completamente indispensable acudir al médico para que valore el mejor tratamiento para la piel que sufre acné quístico. En ocasiones, considerará oportuno aplicar cirugía para drenar estos quistes. Este proceso tiene que ser llevado a cabo por un profesional ya que, en caso contrario, puede provocar cicatrices e infecciones peligrosas. En cualquier caso, los dermatólogos desaconsejan manipular cualquier tipo de grano.

Uno de los tratamientos más habituales que los médicos prescriben para este tipo de enfermedad cutánea son los antibióticos, aunque otros profesionales prefieren para las mujeres con acné quístico los tratamientos hormonales. Como complemento para las prescripciones médicas, es importante cuidar mucho la piel con los productos adecuados. Es recomendable utilizar jabones que no sean demasiado agresivos para que sus químicos no causen efectos secundarios en la piel. Una buena rutina de higiene facial incluye lavarse la cara dos veces al día. La hidratación es otra de las claves para mejorar el estado de salud de tu piel. Además, nunca se te puede olvidar  desmaquillarte correctamente antes de acostarte. Utiliza siempre maquillajes y cremas específicos para tu tipo de piel que no sean demasiado grasos.