Consecuencias de los tatuajes sobre la piel: evita riesgos

Marta Valle

Efectos de los tatuajes sobre la piel

Los tatuajes resultan un adorno estético bastante extendido entre las mujeres, especialmente en aquellas que se encuentran en una edad más prematura. Sea cual sea la causa que puede llevar a alguien a tomar una decisión como ésta, conviene conocer cuáles son los riesgos que conlleva esta técnica y cuáles las precauciones que se deben de tomar antes de pasar a la acción. Los tatuadores utilizan una máquina que, a su vez, hace uso de varias agujas desechables cuya función resulta en la inyección de tinta en la capa inferior de la piel. Dado que la dermis, a diferencia de la superficie cutánea, no se escama, estos tatuajes son, a largo plazo, complicados de eliminar.

Riesgos de los tatuajes sobre la piel

Esta forma de decorar el cuerpo no tiene por qué ser problemática, pero hay que tener en cuenta cuáles son los riesgos que podemos asumir ante la acción de tatuarnos, de modo que podamos hacer todo lo que esté en nuestra mano para prevenirlos. Los problemas más comunes que pueden aparecer asociados a los tatuajes son infecciones víricas como los herpes o las verrugas, las alergias a algunos de los componentes de las tintas, la imposibilidad de aplicar en un futuro anestesia epidural si nos tatuamos la zona lumbar además de las consecuencias obvias en mujeres con patologías que retrasen el proceso de cicatrización como la hemofilia, la diabetes o las dermatitis.

Para prevenir todos estos riesgos que puede conllevar la realización de un tatuaje hemos de asegurarnos, en primer lugar, de que el centro al que decidamos acudir cumpla todas las medidas de higiene y sanitarias ya que, de lo contrario, es posible que podamos contraer enfermedades como hepatitis o, incluso, el SIDA. También hemos de realizarnos pruebas de alergia y, en el caso de padecer algún tipo de patología crónica, tenemos que preguntar a nuestro médico de cabecera si el tatuaje puede tener algún tipo de efecto nocivo sobre el organismo.

Una vez tomadas estas precauciones, podremos minimizar el tipo de riesgos que podemos correr a la hora de hacernos un tatuaje. Los problemas en la piel también habrán de tenerse en consideración en estos casos, por lo que la consulta con un dermatólogo también resulta del todo pertinente.