Qué cuidados necesita la piel después de un tatuaje

Sonia Murillo

Por fin te has decidido, tienes claro el dibujo que vas a tatuarte, su significado y el lugar dónde quieres hacértelo e incluso has concertado una cita con un tatuador de prestigio. ¿Hay algo más que debas saber? Es muy importante que aprendas a cuidar tu tatuaje desde el principio. El profesional que te lo haga te dará una serie de indicaciones que debes seguir al pie de la letra, pero nosotras te las adelantamos.

¿Cómo debo cuidar un nuevo tatuaje?

- Deja el vendaje en su sitio. Al menos durante las primeras horas. Tu tatuador te dirá cuando puedes quitártelo pero debes resistir la tentación de empezar a lucirlo desde ya. Te habrán puesto una pomada antibacteriana en la tienda y si lo destapas muy pronto podría infectarse.

- Lava tu tattoo. Al quitarte el vendaje y utilizando un jabón neutro y un poco de agua templada, retira los posibles restos de sangre y tinta. Deja que se seque al aire.

- Hidrata la piel. Después de lavar tu tattoo es importante que le apliques una pomada. Hay productos específicos para tatuaje que funcionan de maravilla, aunque sean un poco caros, su uso es recomendable.

- No te rasques. El tatuaje es una herida, y como tal tiende a generar costras y estas pican. Por ningún motivo debes rascarlas porque corres el riesgo de arrancártelas y que queden cicatrices y marcas en tu tatuaje.

- Protégelo del sol. Sobre todo cuando el tatuaje es nuevo, pero al igual que ocurre con el resto de piel, tomar el sol de forma directa es bastante perjudicial. Aplícate protector solar del factor más alto e incluso utiliza cremas específicas para tatuajes.

- Cuidado en el gym. Dependiendo del lugar en el que te haya hecho tu tatuaje este puede tardar más en cicatrizar. Las zonas críticas son, sobre todo, las articulaciones y las grandes extensiones de piel. Deja que cicatrice del todo antes de recuperar tu rutina de ejercicios.

- Evita bañarte. La higiene de tu tattoo es importante pero bajo ninguna circunstancia es buena idea sumergirse en el agua con uno recién hecho.