3 dietas imprescindibles para bajar de peso sin rebote

Sergio Gallego

3 dietas para adelgazar sin efecto rebote

A la hora de perder peso, es muy importante elegir un tipo de dieta que te ayude a eliminar los kilos de más a la vez que incide en unos hábitos alimenticios mucho más saludables. El temido efecto rebote es algo innato en las llamadas dietas milagro por lo que es importante que no pierdas detalle de las sigueintes 3 dietas que te ayudarán a adelgazar de una forma sana y eficaz.

3 dietas para adelgazar sin rebote

- Dieta mediterránea. Se trata de la dieta más extendida en España y está avalada por la mayoría de nutricionistas. Según algunos estudios, esta dieta ayuda a perder peso y a prevenir futuros ataques cardíacos y la aparición de la diabetes de tipo 2. La dieta mediteránea se basa en el consumo de alimentos como las verduras, la fruta, los frutos secos los cereales integrales, el pescado y el aceite de oliva virgen extra. Por contra, prohibe la ingesta de productos como el azúcar, los aceites refinados y la carne procesada. 

- Dieta proteica baja en carbohidratos. Se trata de una dieta basada en el consumo de alimentos naturales ricos en proteínas y bajos en carbohidratos. Se trata de una dieta perfecta para aquellas personas que deciden adelgazar de una manera sana y sin el riesgo de sufrir ningún tipo problema de salud. Este plan de adelgazamiento permite la ingesta de alimentos como la carne, el pescado, las verduras, la fruta o los frutos secos. En cambio, quedan prohibidos productos como las grasas trans, los azúcares, el trigo o los alimentos procesados. 

- Dieta sin gluten. Este tipo de dieta busca eliminar el gluten de su alimentración y de esta forma comer de una manera mucho más saludable. El gluten está presente en el trigo por lo que seguir esta dieta, supone un auténtico reto para muchas personas. Es por ello que debes evitar alimentos como el pan de molde, los cereales, la cerveza, los pasteles o las galletas. Sin embargo, está permitido consumir alimentos como los productos lácteos, los huevos, el pescado, la fruta, las verduras, las legumbres o los frutos secos.