En qué consiste la dieta detox del ayuno intermitente

David Pastor Menendez

Dieta detox del ayuno intermitente

Cuando pensábamos que la concepción de una dieta detox no podía ser más radical y extrema en lo que a rutinas alimentarias de adelgazamiento se refiere, éstas se materializan en una nueva modalidad que va un paso más allá: la dieta del ayuno intermitente. De esta forma, la ingesta nutricional diaria se reduce a alimentos líquidos -unas 500 calorías en el caso de las mujeres- que pueden ir desde los clásicos zumos de frutas hasta infusiones, tés o caldos de verduras. La base de este régimen pretende conseguir una reducción efectiva del estrés, la rehidratación de la piel y, por supuesto, la pérdida tanto de toxinas como de grasa corporal.

Concepción de la dieta del ayuno intermitente

Los profesionales de la nutrición que defienden la necesidad de este tipo de dietas desintoxicantes argumentan que éstas reducen los niveles de la hormona IGF-1 que, supuestamente, tiene efectos anabolizantes e incrementa el riesgo de padecer enfermedades severas como el cáncer. Por otra parte, los detractores de la dieta del ayuno intermitente no sólo alertan sobre las mitificaciones en las relaciones de los alimentos con la curación de enfermedades sino que también avisan de la susceptibilidad de generar problemas digestivos, hipoglucemia o estreñimiento, especialmente en aquellos casos en los que no se incrementa consecuentemente el consumo de agua.

Los días de ayuno en esta rutina alimenticia se caracterizan por el bajo aporte calórico que recibe el organismo, recomendándose el consumo de alimentos como las manzanas, el apio, el limón, las zanahorias, la cebolla, el puerro, el hinojo, el nabo o ciertas clases de algas. Si pese a las advertencias, decidimos llevarla a cabo, hay que tener en cuenta que la alimentación en las jornadas en las que no se ayuna ha de ser equilibrada en el aporte de macronutrientes.

A tenor de lo dicho, recomendamos encarecidamente a cualquier mujer que pretenda seguir una dieta depurativa que consulte previamente con un profesional de la nutrición, de forma que los aportes alimenticios sean consecuentes con el tipo de metabolismo y los objetivos que se pretendan conseguir.