El efecto rebote en las dietas detox

Marta Valle

El efecto rebote en las dietas detox

Las dietas detox son tendencia mundial en el sector de la nutrición y del adelgazamiento gracias, sobre todo, a la tremenda promoción que de ella realizan muchas celebrities del mundo de la moda y del cine.

Se trata de rutinas alimentarias que sugieren una pérdida de peso en pocos días, junto a una limpieza depurativa del organismo, basando la planificación alimentaria en el consumo casi exclusivo de frutas y verduras. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, puesto que muchos nutricionistas han puesto el acento en el potente efecto rebote que éstas llevan asociadas.

El efecto rebote en las dietas detox

Una de las claves de las dietas detox es que las señales de hambre se ven saciadas con la enorme cantidad de antioxidantes y de azúcares que poseen tanto los zumos como los batidos, llegando al torrente sanguíneo gracias a la segregación de insulina.

Sin embargo, una vez pasada una media hora, los niveles de azúcar en sangre comienzan a descender y es, en ese momento, cuando los primeras jaquecas -o, incluso, debilidad y mareos- comienzan a aparecer, debido a que el organismo no ha recibido todas las calorías que necesita. A partir de ese momento, el cuerpo empieza a hacer uso de las reservas de glucógeno como fuente de energía.

Una vez finalizadas las reservas de glucógeno, el cuerpo va a tomar la energía de las proteínas y de los triglicéridos, que se encuentran principalmente en los músculos. Razón por la cual, la masa muscular comienza a mermar independientemente del ejercicio físico que realicemos a lo largo del día. Una vez entrado en esta fase, el organismo generará cetona y la ausencia de glucosa provocará anomalías como dolores de cabeza, desconcentración e irritabilidad.

Una vez pasados los días y concluida la dieta detox, el cuerpo efectivamente rebajará el nivel de lípidos y, por supuesto, se depurará al haber prescindido de productos como los alimentos industriales, los refrescos azucarados, las grasas animales o el alcohol. A pesar de ello, nuestro cuerpo también habrá perdido una importante cantidad de masa muscular y el metabolismo se habrá alterado, por lo que en los siguientes días nos será mucho más complicado quemar grasa debido a la desproporción generada. Este es el momento en el que el efecto rebote aparece.