¿Puede el efecto placebo curar el dolor de cabeza?

Marta Valle

Según los neurólogos, los tratamientos no farmacológicos para combatir los dolores de cabeza -lo que comúnmente conocemos como efecto placebo- pueden llegar a tener un índice de éxito en torno a un 30% de los casos, siempre que se sigan durante un mínimo de tres meses. Aunque pueda resultar sencillo pensarlo, debido a la popularidad que parece tener en nuestro días, la homeopatía no es el único remedio de este estilo que puede emplearse como vía de paliación de migrañas o cefaleas, sino que también debemos tener en cuenta factores como la dieta, las técnicas de relajación, la actividad deportiva o la capacidad de recuperación del organismo.

¿Puede el efecto placebo curar los dolores de cabeza?

Podríamos extender el conocido efecto placebo a todas aquellas técnicas que sin tener fundamento científico dan la impresión a las pacientes de dolencias como migrañas o jaquecas de ser curadas de sus respectivas afecciones. Sin embargo, los estudios médicos al respecto determinan que, en ningún caso, estos métodos pueden curar realmente una enfermedad aunque sí puedan dar una ligera sensación de mejoría a nivel anímico o proporcionar una cierta recuperación física en los casos más leves. Es decir, en términos estrictos, todos aquellos dolores de cabeza que creamos recuperados mediante técnicas alternativas a la medicina tradicional, habrían desaparecido por sí solos con el mero transcurso del tiempo.

Como métodos que actúan a modo de efecto placebo sobre las dolencias en la cabeza, podemos incluir todas aquellas terapias relacionadas con el trabajo del cuerpo, la medicina oriental o el trabajo mental. Uno de los campos más conocidos en este sentido es el de la acupuntura, técnica que, aunque cuenta con algunos partidarios para el tratamiento de las cefaleas, acumula numerosos estudios que desechan su validez para pacientes de este tipo.

Las terapias dietéticas también pueden inducir un efecto placebo sobre el organismo en caso de padecimiento de un dolor de cabeza. Los expertos afirman que la relación entre la alimentación y las migrañas está muy sobrestimada ya que, según los estudios, son muy pocos los casos en los que la ingesta de comidas pueda desencadenar una dolencia como la descrita.