Consejos para estómagos delicados: evita cualquier dolor

Marta Valle

Los estómagos delicados son trastornos digestivos que se originan generalmente a causa de una alimentación deficiente, que esté basada, sobre todo, en un exceso de grasas y de condimentos tóxicos para el organismo –siempre que sean consumidos con abundancia-. Los síntomas que acompañan a esta anomalía estomacal son similares a los que padecemos cuando estamos siendo afectadas por una gastritis, a saber: falta de apetito, acidez, sensación de tener el estómago lleno y molestias en la zona del abdomen. Los estómagos sensibles también son propensos a sufrir frecuentes episodios de diarrea, por lo que, dado el caso, deberemos prestar atención a los alimentos que comemos.

Cómo mejorar la salud de los estómagos delicados

Aunque eliminando las grasas de nuestra rutina alimentaria podemos conseguir mejoras evidentes en estos casos, tampoco debemos dejar de consumirlas por completo ya que hay lípidos que son beneficiosos para nuestro organismo, como es el caso de los aceites vegetales, fundamentales en cualquier dieta equilibrada que se precie. Según los expertos en nutrición, la clave reside en comer un poco de todo, en pequeñas cantidades, distribuyendo los alimentos en un total de cuatro o cinco comidas al día. Hay condimentos que resultan especialmente agresivos con el estómago, como el cilantro, la nuez moscada o el clavo, por lo que resulta recomendable evitarlos.

Los azúcares también son perjudiciales para los estómagos delicados, especialmente en los productos industriales y en la repostería, al igual que las bebidas compuestas por cafeína. Si la extrema sensibilidad en nuestro sistema digestivo se manifiesta de forma recurrente, deberemos consultar con nuestro médico de cabecera o, incluso, con un especialista puesto que es posible que estemos sufriendo una patología que requiera de un tratamiento específico.

Si, por otro lado, tenemos el estómago delicado de forma casual, podemos mejorar en unas cuantas horas siempre que controlemos adecuadamente los alimentos que ingerimos. Los productos que nos van a ayudar a superar una anomalía como la tratada son el arroz blanco, los yogures, las verduras cocidas al vapor, las frutas y las patatas. También resulta importante, masticar bien los alimentos de modo que lleguen bien triturados al estómago y la digestión se produzca de forma más eficaz.