¿Puede la cerveza originar dolores de estómago?

Marta Valle

Dolor de estómago por cerveza

Una de las formas más tradicionales de buscar un tiempo de esparcimiento y relajación, después de un día duro, ya sea con amigas, compañeras de trabajo o familiares, tiene como principal aliado a la cerveza. Bebida alcohólica refrescante y de baja graduación que suele acompañar algunos de nuestros momentos lúdicos. Sin embargo, para algunas mujeres el hecho de tomar una cerveza puede estar lejos de una sensación de relajación, especialmente si esta ingesta termina estando relacionada con un malestar estomacal. Estas anomalías pueden estar generadas por diversos factores como puedan ser la intolerancia al alcohol, las alergias o los propios trastornos digestivos.

Relación de los dolores de estómago con la ingesta de cerveza

Si llegamos a una situación en la que experimentamos dolor de estómago cada vez que ingerimos cerveza, resulta probable que estemos desarrollando algún tipo de patología digestiva. El alcohol inserto en dicha bebida aumenta el nivel de ácido normal presente en el estómago, por lo que un abuso de esta sustancia puede conducir a nuestro organismo a sufrir disfunciones tales como diarreas, vómitos o, incluso, sangrado en aquellas mujeres que se excedan.

El alcohol presente en la cerveza, además de las consecuencias descritas anteriormente, puede llegar a irritar las úlceras estomacales –en el caso de estar padeciendo dicha enfermedad- al tener un contacto directo e inmediato con las heridas abiertas, a la par que generar una mayor cantidad tanto de ácido clorhídrico como de pepsina. Se trata, por otro lado, de una sintomatología que, en primera instancia, puede aparecer solapada por el efecto tranquilizante que proporcionan los lúpulos de la cerveza, los cuales, además, pueden relajar durante un corto espacio de tiempo el área afectada.

La cerveza se fabrica con una gran variedad de sustancias que pueden llegar a causar una reacción alérgica en nuestro organismo. Anomalía que, por sí misma, puede desatar la aparición de síntomas relacionados con los malestares abdominales: náuseas, diarreas o vómitos. Este caso lo podremos detectar si, además de la sintomatología dispuesta, nuestro cuerpo presenta otras consecuencias como la aparición de urticaria, entumecimiento de la boca, sensación de hormigueo en la cara o picazón en la piel.