Té para el dolor de estómago: las infusiones más efectivas

Marta Valle

A algunas de vosotras seguro que os gusta la buena cocina y disfrutáis, con mayor o menor frecuencia, de la comida en sus diversas variedades y géneros. Sin embargo, esa pasión se puede transformar, muy a vuestro pesar, en dolores de estómago si, en un momento dado, habéis ingerido alimentos de forma excesiva o, sin daros cuenta, habéis tomado algún producto que se encontrara en mal estado.

Resultan problemáticas que, a fin de cuentas, os pueden arruinar el día -o, incluso, la semana- e impediros la realización de vuestras tareas rutinarias con la misma dedicación que de costumbre. Dada esta circunstancia anómala, uno de los remedios más comunes y efectivos pasa por la toma de infusiones como el té que pueden ayudar no sólo a reducir la intensidad del dolor sino también a paliar algunos de los síntomas más molestos.

Preparación de té casero para aliviar los dolores de estómago

Si el dolor de estómago que estáis padeciendo dispone una sintomatología que incluye molestias leves en el abdomen, podéis probar a tomar una infusión a base de té de manzanilla. Se trata de un excelente remedio natural y casero debido a sus propiedades sedantes y antiinflamatorias. El té de manzanilla puede ayudaros a relajar los músculos dispuestos en el tracto digestivo superior así como a facilitar la producción de las contracciones que permiten mover los alimentos ingeridos a través del estómago y del intestino delgado.

Otra opción natural que podéis hallar es la referida al té de jengibre, planta conocida, sobre todo, por sus propiedades afrodisíacas que también puede ayudaros a solventar molestias en la zona abdominal debido a su capacidad antiinflamatoria. El componente principal del jengibre es una sustancia denominada gingerol que resulta un efectivo y potente antioxidante que apoya a nuestro organismo a disminuir la generación de radicales libres, y que combate la aparición de mareos y náuseas a través de un aumento de la producción de jugos digestivos.

El té de menta resulta una alternativa que actúa en nuestro organismo de una forma muy parecida a como lo hace el jengibre. Se trata de una planta que, preparada a modo de infusión, estimula el apetito, ayuda a realizar la digestión e, incluso, si lográis conseguirla fresca puede actuar como un efectivo analgésico contra las dolencias menstruales.