Hongos vaginales por la toma de antibióticos: ¿cómo tratarlos?

Andrea Collantes

La candidiasis vulvovaginal es una infección causada por un tipo de hongo llamado Candida albicans. Éste es una levadura que se encuentra presente en la vagina y que, junto con otros gérmenes y microorganismos, convive equilibradamente en el área vaginal.

En ciertas ocasiones, ese equilibrio se ve descompensado dando lugar a una infección vaginal. Es algo más común de lo que pensamos ya que, aproximadamente el 75% de todas las mujeres padece una infección de estas características a lo largo de su vida.

Antibióticos, una de las principales causas de la candidiasis vaginal

A parte de por otros motivos, la toma de antibióticos es una de las causas más comunes del desarrollo de hongos en la vagina. Los antibióticos cambian el equilibrio normal los microorganismos de la vagina, haciendo que la flora vaginal disminuya y se produzca un crecimiento de las levaduras en la zona genital.

Algunos de los principales síntomas para identificar una candidiasis vulvovaginal son ardor y picor en la zona vulvar, inflamación, flujo vaginal blanquecino y espeso con olor fuerte, entre otros.

Si esto ocurre, lo más aconsejable es acudir a tu ginecólogo de confianza para que te realice un examen pélvico con el que te cerciores de qué tipo de infección padeces para recibir así el tratamiento adecuado, evitando cualquier complicación posible.

¿Cómo se tratan las infecciones vaginales por hongos?

El tratamiento para este tipo de infecciones es muy sencillo e indoloro. Se presenta en forma de supositorios o cremas vaginales cuyo componente principal puede ser Miconazol, Clorimazol, Tioconazol o Butoconazol dependiendo del tipo de infección. Si no es la primera vez que padeces candidiasis vulvovaginal y por experiencias pasadas conoces un tratamiento que te funciona, podrás adquirir cualquiera de estos tratamientos en la farmacia, ya que no se necesita receta médica.

Para tratar de prevenir que la infección se produzca por la ingesta de antibióticos, no tomes antibióticos recetados para otra persona, ni restos de antibióticos de ocasiones anteriores. Siempre que el médico de cabecera te los recete para tratar otro tipo de infecciones, infórmale de tu propensión a los hongos vaginales y sigue atentamente sus instrucciones.

Un método alternativo casero para paliar los incómodos picores en la vulva son los baños con agua de bicarbonato de sodio y manzanilla.