Por qué no debes hacer duchas vaginales

Rosa Torres

Por qué no debes hacer duchas vaginales

Una ducha vaginal consiste en limpiar la vagina en profundidad. Muchas mujeres alrededor del mundo utilizan este tipo de duchas para eliminar malos olores y restos que hayan podido quedar tras la menstruación. Las duchas vaginales pueden realizarse con agua sola o bien, con agua y vinagre o con líquidos antisépticos específicos para este fin. Cualquiera de ellos se introduce en la vagina por medio de una bolsa o aparato indicado para esta función.

Sin embargo, el riesgo que se corre realizando este tipo de prácticas es alto. De hecho, los expertos no recomiendan realizar este tipo de limpiezas profundas, ya que puede causar daños en el cuello del útero por la fuerza que ejerce el líquido al entrar en el interior de la zona íntima.

¿Por qué no debes hacer duchas vaginales?

Las duchas vaginales son malas para la salud, porque alteran la flora vaginal, así como su ph. Además, pueden dar lugar a una infección vaginal, así como provocar otro tipo de infecciones en el interior del útero. También pueden irritar e inflamar la piel, sobre todo si trata de duchas vaginales hechas con ingredientes caseros.

Muchas mujeres optan por este método de higiene porque consideran que tienen un olor fuerte y desagradable. Sin embargo, este olor puede ser causa de una infección como la gonorrea o la clamidia y debe ser tratada lo antes posible.

Por otro lado, las duchas vaginales, además de causar irritación o infección, pueden causar una enfermedad pélvica inflamatoria. Esta es una infección grave que puede dar lugar a la infertilidad de la mujer. De hecho, las duchas vaginales pueden aumentar el riesgo de un embarazo extrauterino (el embarazo crece en la trompa de Falopio o en el ovario, o en el canal cervical o en la cavidad pélvica o en la cavidad abdominal).

Si tu vagina huele diferente o fuerte, la respuesta no es una ducha vaginal. Mejor háblado con un profesional. Un cambio en el olor de zona íntima puede ser señal de una infección u otro tema que debe ser tratado por el ginecólogo.Evita utilizar perfumes, desodorantes o cualquier otro producto que pueda alterar tu flora vaginal. Ante todo, observa bien esta zona, y has sufrido algún cambio, acude a tu médico.