Cómo afecta la menopausia a las relaciones sociales

Laura Sánchez

Cómo afecta la menopausia a las relaciones sociales

La menopausia supone un momento crucial en la vida de muchas mujeres que no son capaces de afrontar esta nueva etapa vital con el ánimo suficiente. Y es que no son pocos quienes toman la menopausia como una especie de anuncio del fin, y nada más lejos de la realidad.

Tomarnos la menopausia como un punto más de nuestro camino, aprovechar la experiencia que nos aporta la madurez y disfrutar de sus ventajas es algo que depende de nosotras, así que no tenemos por qué asumir que nuestra vida social va a verse afecta por la menopausia.

Las relaciones sociales en la menopausia

Son varias las causas que inciden en el deterioro de la actividad social de tantas y tantas mujeres cuando llegan a la menopausia. Por un lado están los factores físicos, con todos esos síntomas que nos empujan a encerrarnos en casa por avergonzarnos de ellos, por la fatiga que nos producen o porque pensamos que los demás no van a entenderlos.

Por otro lado, los cambios psicológicos que experimentamos en la menopausia también pueden hacer que nos quedemos en casa y estamos hablando de síntomas como los cambios de humor, la irritabilidad o la depresión. En todo caso, se trata de cuestiones que podemos evitar con el tratamiento adecuado y observando la menopausia desde una perspectiva diferente a la habitual.

Desde hace un tiempo, en Diario Femenino venimos buscando los remedios más eficaces para aliviar todos esos trastornos de la menopausia que pueden impedir que nos relacionemos con los demás de la forma habitual. Y si de algo estamos seguras es de que mantener una buena calidad de vida y seguir desarrollándonos en todos los ámbitos es algo que está en nuestras manos.

Cómo evitar que la menopausia interfiera en las relaciones sociales

Y como somos de la opinión de que no por ser más joven se es más feliz, estamos dispuestas a echar mano de toda la experiencia acumulada durante años para llegar a la madurez estando más guapas que nunca, más sanas que nunca y más felices que nunca. Lo más importante es no descuidar ningún aspecto, ni el físico, ni el intelectual, ni el social.

Es evidente que con la menopausia se va a producir una cierta transformación en la forma de relacionarnos con nuestra pareja, con nuestros hijos y con nuestros amigos, pero esa transformación no tiene por qué ser negativa. Al contrario, con el paso de los años hemos aprendido más de nosotras mismas, nos sentimos más seguras y nos podemos tomar la vida con menos presión y con menos responsabilidades.

Así pues, la menopausia y la etapa posterior, es el momento ideal para dejar de preocuparnos por ascender en el trabajo, por pagar la hipoteca, por educar a nuestros hijos y dedicarnos exclusivamente a nosotras, a disfrutar de nuestra familia, de la pareja y a retomar todas esas actividades con los amigos para las que antes no teníamos tiempo.