El riesgo de artrosis aumenta con la menopausia

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La menopausia va acompañada de una serie de síntomas y de trastornos, todos ellos susceptibles de tratamiento, y también de algunas enfermedades o dolencias, como pueden ser las enfermedades cardiovasculares o los problemas óseos. Una de de esas dolencias derivadas del debilitamiento óseo es la artrosis.

La artrosis parece ser más frecuente en mujeres cuando alcanzan la menopausia, llegando a establecerse una estadística de seis de cada diez afectadas por artrosis en la menopausia. Con estos datos, nos hemos preguntado por la relación entre la artrosis y la menopausia.

Artrosis y menopausia

Muchas enfermedades ven reducidas sus causas a "cosas de la edad". La artrosis es una de esas dolencias que consideramos como inevitables con el paso de los años, por lo que su origen pasa muchas veces desapercibido. Lo cierto es que esta enfermedad reumática que se produce por el desgaste del cartílago, tiene causas ambientales, como puede ser la edad, pero también causas genéticas y hormonales, como en el caso de la menopausia.

Lo que ocurre cuando se sufre de artrosis es que el cartílago desgastado, que se encuentra en los extremos de los huesos y se ocupa de la movilidad de las articulaciones, se inflama y se produce un dolor intenso y constante. En los casos más graves, la artrosis reduce considerablemente la movilidad y puede llegar a deformar las articulaciones.

Y nos preocupa la artrosis y su relación con la menopausia porque una gran cantidad de mujeres mayores de 45 años ven cómo esta dolencia afecta a su calidad de vida, debido a los dolores y la incapacidad temporal para mover ciertas articulaciones. Como siempre cuando hablamos de problemas óseos relacionados con la menopausia, el origen o culpable de esta enfermedad lo encontramos en la disminución de estrógenos.

Tratamiento de la artrosis en la menopausia

Dado que la causa de la artrosis en la menopausia es la falta de estrógenos, la terapia hormonal sustitutiva puede ayudar a reducir sus molestias. Sin embargo, por ser la artrosis una enfermedad muy frecuente que también está relacionada con la genética y con los movimientos repetitivos, se hace necesario un tratamiento que no solo alivie sus síntomas sino que también retrase el desarrollo de la enfermedad.

No podemos olvidar que la artrosis en una enfermedad crónica y degenerativa, por lo que los esfuerzos deben dirigirse a frenar el desgate de los cartílagos evitando así la dificultad de movimientos y el dolor. El ejercicio físico se sitúa, una vez más como uno de los mejores aliados para tratar cualquier dolencia derivada de la menopausia. En este caso, la natación y andar en bicicleta se consideran los mejores ejercicios para mantener en forma las articulaciones.

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