El impresionante poder de la mente para perder unos kilos de más

Los mejores trucos psicológicos para adelgazar

Laura D

 ¿Sabías que tu mente te puede ayudar a adelgazar?

Cuando nos proponemos adelgazar, enseguida acudimos al endocrino para que nos recomiende una dieta especial, buscamos trucos, hacemos ejercicio… Y, la mayor parte de las veces, acabamos abandonando ese régimen y preguntándonos por qué no ha funcionado todo eso que hemos hecho. ¿No te ha pasado alguna vez? Pues la clave está en nuestra cabeza. ¿Sabías que la mente tiene un maravilloso poder que puede hacerte perder esos kilos de más? Después de años intentándolo, por fin podrás lograrlo. Sigue leyendo. 

¿Quieres adelgazar? Utiliza el poder de tu mente

Lo cierto es que, al igual que sucede por ejemplo con el deporte, a la hora de perder peso, nuestra cabeza también juega un papel muy importante. Lo psicológico es lo que en la mayoría de las ocasiones deberíamos controlar para seguir adelante. Es imprescindible conocernos bien, no engañarnos, tener claros nuestros objetivos y el por qué los perseguimos. De esta forma, cuando nos pongamos a hacer dieta, todas esas ideas que tenemos establecidas con claridad en nuestra mente nos ayudarán a conseguir un resultado positivo. 

Al igual que un fumador no dejará de fumar por mucho que se lo digan hasta que él no esté convencido, tu dieta no saldrá bien hasta que tus argumentos y tu mente no lo tengan 100% claro

Trucos psicológicos para perder peso

1 Autocontrol y razonamiento

Tu mente no debe decir que no a comer dulces, por ejemplo. Porque ese propósito te durará dos días. Tu mente debe razonar por qué es mejor NO comerlos que comerlos: por ejemplo, el ejercicio en el gimnasio será más duro o me costará más hacer ejercicio, volveré a ganar lo que tanto esfuerzo me ha costado perder... Ese autocontrol debe nacer de nuestros propios argumentos.

2 Ser conscientes de los resultados

Si lo que vemos nos hace felices (hemos perdido volumen, la báscula cada vez refleja un peso menor...) no lo relacionaremos con sacrificio, sino con sentirnos mejor y eso nos ayudará a seguir hacia adelante con determinación.

3 El plato, mejor servido

Generalmente, tener un plato lleno de comida en el centro de la mesa del cual podemos servirnos todo lo que queramos, nos va a conducir a repetir varias veces y a acabar pasándonos con la cantidad recomendada. Sin embargo, si llevas a la mesa tu plato con la comida justa ya servida, comerás lo estrictamente necesario y encima lo harás más despacio y sin ansiedad. ¡Te saciarás antes! ¿El resultado? Perder peso fácilmente y sin ni siquiera darte cuenta. Suena bien, ¿eh?

Perder peso tiene mucho que ver con la mente

4 Elimina de tu vista todos aquellos alimentos que no quieras comer

Es decir, si consideras que debes eliminar algo de tu dieta diaria para perder peso, NO LO COMPRES. Si lo tienes en el armario de la cocina y lo ves cada vez que lo abres, tu mente acabará diciéndote "por un día no pasa nada" y terminarás pecando. Y así una y otra vez. Si de verdad buscas adelgazar, es fundamental que salgas de ese círculo vicioso. ¿Cómo? Yendo a hacer la compra con una lista de lo que verdaderamente quieres comprar (¡y comprar solo eso!). Otro consejo importante: ve a hacer la compra sin hambre (cuando vas con hambre todo "lo malo" termina llamándote muchísimo más la atención). ¿O acaso no te ha pasado?

5 Mucho cuidado con los cambios de humor

Es totalmente inevitable que, en ocasiones, tengamos “picos” de humor, ansiedad o estrés que nos hagan tirar todo lo que ya hemos conseguido por tierra. ¡No pasa nada! Lo que debes hacer en estos casos es tratar de encontrar una actividad que te distraiga y te haga desfogarte: caminar, bailar, hacer deporte… Una vez que estés más despejada, dedica un momento a repasar los argumentos por los que estabas haciendo la dieta. También ayuda ponerte delante del espejo y recordarte a ti misma cuáles son las ventajas de seguir haciéndola y cuáles son las desventajas de dejarla. ¡Pruébalo!

6 Haz divertida la dieta

Lo primero que debes hacer es tomar conciencia de por qué eso que estás comiendo es beneficioso para ti, así como ser consciente de por qué lo que no debes tomar es malo para tu salud. Con ese conocimiento presente, te costará menos razonar y entenderlo. Además, un truco muy sencillo consiste en buscar recetas divertidas que te hagan estar entretenida en la cocina. ¡Te motivará mucho más a la hora de probar nuevos alimentos saludables!

7 Lleva un seguimiento

Ten un calendario en la pared y tacha los días que hayas cumplido tanto con la dieta como con el deporte. Eso te ayudará de forma visual y psicológica a motivarte. Cuando lleves varios días, querrás conseguir más y así sucesivamente. Cuando tengas varios seguidos y te saltes uno, verás el hueco vacío y no querrás hacerlo la próxima vez.

¿Y tú? ¿Conocías el poder que tiene tu mente para hacerte perder peso? ¿Pondrás en práctica todos estos consejos? Si buscas adelgazar, te recomendamos que eches un vistazo a nuestra categoría dieta. ¡Esos kilos no se te volverán a resistir!