Los riesgos de tomar leche cruda

leche cruda

Una de las tendencias, en cuestiones alimentarias, que está partiendo desde Estados Unidos al resto del mundo es el consumo de lo que se viene a conocer como raw milk o leche cruda. Esta leche es aquella que proviene de cabras, ovejas o vacas y que no ha sido sometida a un proceso de pasteurización, es decir, se comercializa directamente desde el productor al consumidor final, recién ordeñada.

La pasteurización: una forma de combatir enfermedades

 

La pasteurización es un proceso térmico que se realiza fundamentalmente a alimentos líquidos con el objetivo de reducir cualquier agente patógeno que éstos puedan contener, ya sean bacterias, protozoos, mohos o levaduras. Este tratamiento esteriliza parcialmente los alimentos, alterando mínimamente su estructura, sus componentes y sus propiedades. Una vez tratados los productos, se sellan herméticamente por razones de seguridad alimentaria, de modo que puedan ser transportados a grandes distancias sin que se vean afectados por un rápido proceso de descomposición.

Son muchas las críticas que se realizan a la pasteurización, sobre todo desde entornos ecologistas y/o naturalistas, aunque no siempre se realizan desde una base científica y racional. Ninguna investigación realizada hasta la fecha ha demostrado que este proceso de esterilización de la leche origine ningún tipo de intolerancia a la lactosa o reacción alérgica, ya que éstas se producen debido a la sensibilidad de determinadas personas a las proteínas de la leche.

Tampoco se ha demostrado que la pasteurización reduzca el valor nutricional de la leche. Lo que sí es posible afirmar es que, gracias a este procedimiento, se destruyen microorganismos nocivos y, por lo tanto, se evita la propagación de enfermedades tan dañinas como la tuberculosis, el cólera, la listeriosis, la fiebre tifoidea o la difteria.

Los riesgos de tomar leche cruda

Ante todo, es absolutamente recomendable que cualquier decisión de tomar leche cruda o cualquier derivado alimenticio de la misma sea consultada previamente con un experto en medicina.  

Por supuesto, nada es perfecto y el procesado de la leche obviamente conlleva consecuencias sobre sus propiedades. En ocasiones, su sabor se ve alterado, se eliminan bacterias que pueden ser beneficiosas para nuestro organismo y se desnaturalizan algunas proteínas. La realidad es que cualquier persona que lleve a cabo una dieta saludable y equilibrada no va a notar especialmente la pérdida de ninguna de estas cualidades pues los beneficios fundamentales, a pesar de la pasteurización, siguen estando presentes en la leche y en sus derivados.

En este punto, es posible concluir que, a todas luces, los riesgos de consumir este tipo de producto son mayores que los supuestos beneficios atribuidos. Si los defensores de la pasteurización recurren a una base científica es precisamente porque a partir de la misma se ha conseguido erradicar el riesgo de propagar enfermedades muy peligrosas. 

Marta Valle  •  lunes, 4 de marzo de 2013

DF Temas

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