En Navidad sorprende a tus invitados con comida sana

Comida sana en Navidad

No hace falta que te lo digamos, en navidad siempre hay un ambiente muy especial, no solo en la calle, sino también dentro de casa. Ya te hemos desvelado algunos truquitos para que este ambiente especial, lo sea aún más, pero todavía guardamos algunos consejos en la chistera, sobre todo en lo referente al tema culinario.

¿Qué ofrecer a tus invitados durante estas fiestas para que salgan de tu casa chupándose los dedos, pero sin sentir que han cogido cuatro o cinco quilos? Lo normal es que se abuse de los dulces y de la comida rica en grasa, nos saturamos de proteínas y dejamos a un lado las vitaminas... Y esto ocurre porque tú quieres, porque siempre existe una alternativa. Si no la sabes o no se te ocurre, nosotros te ayudamos un poco. Presta atención a estas ideas.

Tan simple como sustituir unas cosas por otras


Cuando llegas a casa de alguien en Navidad lo primero que ves sobre la mesa del salón es un enorme bol repleto de bombones de todos los sabores y colores, mazapán, turrón, mantecados... Muy sano, ¿verdad?

No dejes que tus invitados vean este tipo de dulces cuando lleguen a tu casa, sí, es verdad, están muy ricos, pero tanto ellos como tú sabéis que después pasarán factura. Pero tampoco dejes que vean un centro de mesa vacío, sin nada que llevarse a la boca. Simplemente cambia el contenido del bol.

¿Y con qué sustituirlo? Pues por ejemplo con frutos secos, que siempre apetecen y son de lo más sano que hay. Llénalo de avellanas, almendras, nueces, pistachos... Todos estos productos son ricos en fibra, minerales, vitaminas y algo muy importante para cuidar el corazón: grasas insaturadas. ¡Además pelarlos es de lo más entretenido!

La castaña, la reina de la Navidad


Y quizá tengas que sacar otro bol para ofrecer el producto estrella de la Navidad, que aunque se recoja en otoño, triunfa siempre en invierno: la castaña. Sin duda es algo curioso y original que sorprenderá a tus invitados.

castañas


No solo sorprenderá, sino que dará un ambiente aún más festivo a tu hogar, primero porque el simple hecho de tener castañas en casa es totalmente navideño; y segundo, porque el aroma que deja cuando las asas crea un clima que supera el de cualquier otro adorno navideño.

Además que este rico fruto seco frece sólo ventajas. Las castañas son ricas en hidratos de carbono, su contenido en grasas es muy bajo y además posee gran cantidad de agua; en definitiva, un alimento energético ideal. Pero además son perfectas si tus invitados llegan con gusa a tu casa y aún no tienes preparados los platos principales, porque las castañas ayudan a apaciguar el hambre. Seguro que así no echarán de menos esos cuencos rebosantes de dulces.

Sugerencias para no saturar a tus invitados


Cuando nos sentamos alrededor de una mesa en Navidad, estamos seguros de que vamos a acabar desabrochándonos el primer botón del pantalón. Pues tampoco tiene porqué ocurrir ésto. Si ya hemos conseguido sorprender cambiando dulces por frutos secos, ¿por qué no vamos a sorprender con el resto de la comida?

El truco está en presentar una mesa llena de entremeses, cositas de picoteo, pero sanas. Una idea es preparar platitos de rulos de fiambre de pavo rellenos de hilos de yema de huevo. Los hilos de yema de huevo se encuentran fácilmente en cualquier supermercado y dan un toque muy dulce y agradable a algo tan aparentemente soso como es el fiambre de pavo. Otra idea es presentar otros tantos platos con tomates rellenos de queso philadelphia con un poco de albahaca, o si prefieres directamente, salsa de pesto.

manzanas

Después puedes sorprender con alguna ensalada especial, fuera de lo común. En Navidad, dejemos a un lado la ensalada campera, te mostramos otras ideas. Por ejemplo una ensalada típica alemana, de manzana, apio y piñones. La puedes aderezar con multitud de ingredientes, desde salsa de yogur -la cual recomendamos desde Diario Femenino-, hasta miel o mayonesa aromatiza con mostaza. Es una explosión agridulce que seguro no deja indiferente a nadie.

Otra opción es recurrir a la rúcula, que se ha abierto paso con éxito en la dieta mediterránea. Acompañala de nueces, rulo de cabra y queso parmesano, un guiño a Italia. Puedes aderezarla con aceite y vinagre de Módena, o si te atreves con vinagreta de frambuesa.

Después de los platos fríos, lo que apetece es algo más caliente. Siempre triunfa un sano consomé, un caldito de pollo, una crema de calabacín o una de calabaza. Todo esto acompañado de un buen vino seguro que impresiona a tus invitados.

Ya ves, no es tan difícil conseguir que tus invitados se vayan con un buen sabor de boca sin acabar saturados. Si sigues nuestros consejos, te convertirás seguro en la perfecta anfitriona.

Alexandra H. Gail  •  miércoles, 17 de noviembre de 2010

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